De "La Gastronomía de José Soler".
Barbada, besugo y bonito del sur.
Pescados de Mar y de Agua Dulce.
J. I. A. Soler Díaz
Septiembre de 2012
Las barbadas son la familia biológica Lotidae, peces normalmente marinos del orden Gadiformes. Su nombre procede del francés la lote, que significa bacalao y antiguamente se agrupaban en la familia biológica de los bacalaos (Gadidae). Tienen entre una y tres aletas dorsales, pero sólo una aleta anal; siempre presentan barbas en el mentón, de donde procede el nombre común de muchas de estas especies. Casi todos estos peces son marinos, siendo la Lota lota el único miembro de la familia que es de agua dulce, habitando en ríos circumpolares del norte. Aunque según ITIS no existe esta familia, incluyéndola dentro de la familia Gadidae, según FishBase es una familia biológica independiente, en la que se consideran un total de 23 especies válidas, agrupadas en 6 géneros.
La barbada del Mediterráneo (Gaidropsarus
mediterraneus), que pueden ver en la foto superior y a la
izquierda, tiene una aleta dorsal formada por un radio alargado, seguido de
multitud de radios cortos y finos, situados en un surco longitudinal; la segunda
dorsal y la aleta anal son largas y están formadas por radios bastante largos y
regulares. Posee una aleta ventral alargda. Cerca del borde anterior de las fosas nasales se localiza un
barbillón. Un tercer barbillón impar está situado, como en los otros peces de
este grupo, sobre el mentón. La vejiga natatoria es rudimentaria, la mandíbula
inferior más corta que la mandíbula superior. La línea lateral desciende en arco
antes del nacimiento de la aleta anal. De coloración muy variable, generalmente
el dorso y los flancos son de color pardo oscuro y el vientre más claro. Todo el
cuerpo, incluidas las aletas, está sembrado de numerosas manchas oscuras y
claras de diverso tamaño. Alcanza una talla de 25 a 30 cm y llega a pesar 1 Kg.
Es un pez
bentónico; vive en la zona litoral a una profundidad máxima de 60
metros; se le encuentra en las zonas costeras y pedregosas; se alimenta de
crustáceos,
cangrejos, quisquillas,
algas, gusanos, y
peces más pequeños que él. Se distribuye por el
Mediterráneo y por el
Atlántico desde
Noruega a
Portugal.
Dentro de
esta
familia biológica
Lotidae
y enmarcada en el género Molva, podemos ver la
Molva
molva
Linnaeus, 1758, aunque
hay
autores que afirman que este pez pertenece a
la familia biológica
Gadidae (la del
bacalao). A esta especie se le llama vulgarmente
barbada, barruenda, lengua de bacalà
y
maruca. Tiene el cuerpo alargado,
con la cabeza aplanada y la mandíbula superior prominente. Presenta una
coloración jaspeada, siendo marrón en el dorso y blanquecina en el vientre. La
línea lateral es casi completamente recta. Tiene dos aletas dorsales y otra
anal. La primera aleta dorsal es corta y la segunda muy larga, iniciándose por
delante de la anal. Alcanza una longitud de unos 106 cm y su peso máximo
registrado es de 45 kg, siendo la especie de mayor tamaño de su familia. Está
ampliamente distribuido en el
Atlántico norte, encontrándose en
Canadá y
Groenlandia, y desde
Islandia y el
mar de Barents hasta
Marruecos, así como en el
mar Mediterráneo. Se encuentra preferentemente
en fondos rocosos de aguas profundas. No es un pez
de hábitos
gregarios y no realiza grandes migraciones. Su
alimentación se compone preferentemente de
equinodermos,
crustáceos,
calamares y otros
peces. El desove tiene lugar entre abril y junio, principalmente en
el sur de
Islandia,
islas Británicas y
Golfo de Vizcaya. El número de
huevos suele ser de entre 20 y 60 millones,
los cuales miden 1 mm. Puede alcanzar una gran longevidad, pudiendo las hembras,
que viven más que los machos, llegar hasta los catorce años. Son famosas las
gónadas o
huevas de maruca en salazón
(65 euros/Kg; año 2012).
La
lota (Lota lota Linnaeus, 1758) es la única
especie de
pez
gadiforme que vive en
agua dulce. Pertenece a la
familia
Lotidae y es el único representante de su
género. Tiene el cuerpo alargado y comprimido en su parte posterior,
las aletas ventrales se sitúan por delante de las pectorales, la zona ventral es
blanquecina y los laterales gris-pardo con vetas más oscuras. No suelen superar
el metro y medio de longitud y los 30 Kg de peso. Es común en lagos y ríos de
Europa
y
América del Norte por encima de los 40º N de
latitud.
Desova en invierno, poniendo cerca de un millón de
huevos en aguas poco profundas con suelos pedregosos. Se alimenta
principalmente de peces,
ranas y otros animales fluviales.
Preparación de la Barbada para su Cocinado.
Hacer una incisión transversal debajo de la cabeza de la barbada del Océano Atlántico (Molva molva), vaciar sus tripas, quitarle las escamas, cortar las aletas con unas tijeras, recortar un poco su cola, y lavar cuidadosamente este pescado. Cortarlo a lo largo por la parte ventral, levantar ligeramente los filetes o lomos, romper o cortar la espina central en dos mitades para que el pescado no se deforme al cocerlo, y condimentarlo con sal en su interior y exterior.
Nota.- Las barbadas a las que nos referimos, a continuación, en la recetas que describimos, son las de la especie Molva molva del Océano Atlántico.
Esta receta está basada en la mantequilla compuesta Bercy. Bercy es un área de la ciudad de París, en Francia. Antes era una comuna, pero en el año 1866 fue anexionada por París. Imaginamos que esta mantequilla se creó en Bercy, pero no sabemos nada de la historia de esta mantequilla. Esta mantequilla compuesta se emplea para aderezar platos a base de pescados y carnes 'a la plancha'.
Ingredientes para 3 personas: 1 barbada de 750 g preparada para su cocción (ver índice de recetas); 100 g de mantequilla; 1 dL (100 mL) de fumet de pescado; 1 dL (100 mL) de vino blanco seco; 1 cucharada sopera de chalota picada; 1 poco de perejil 'fresco y picado'; algo de sal; y, 1 limón.
Elaboración.
Untar con la mitad de la mantequilla una fuente ovalada que resista al fuego, cubrirla con la chalota (pelada) y perejil picados finamente, colocar encima el pescado, mojar con el vino y el fumet, y añadir la mantequilla restante cortada en trocitos; poner la fuente sobre el fuego hasta que la mantequilla sofría y continuar la cocción en el horno precalentado durante unos 12 a 15 minutos. Mientras dure la cocción, rociar frecuentemente el pescado con su misma salsa; retirar la fuente del horno cuando la superficie del pescado esté glaseada, completar con algunas gotas de zumo de limón y con perejil picado. Servir caliente.
Nota.- Glasear es cubrir los alimentos o preparados con una capa líquida que permite dorar el alimento e impregnarle en su superficie un sabor determinado ya en horno. Glasear, por extensión, son también aquellas preparaciones a base de caldos de carne o de pescado muy reducidos que al espesarse, recubren el alimento.
Para los que no sepan francés diremos que bonne femme significa en nuestro idioma buena mujer.
Elaboración.
Se prepara como la barbada a la Bercy (ver índice de recetas), añadiendo 125 g de champiñones frescos, a trozos y cocidos en el vino blanco seco y 2 cucharadas soperas de salsa madre Aterciopelada o Veloutée.
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Ingredientes para 3 personas: 1 barbada de 750 g preparada para su cocción (ver índice de recetas); 50 g de mantequilla en pomada; 50 g de mantequilla fresca; 1/2 litro de vino tinto de buena calidad; 1 cucharada sopera de cebolla blanca pelada y picada finamente; y, 1 pellizco de tomillo y laurel reducidos a polvo por machacado en el mortero.
Nota.- La mantequilla 'en pomada', que consiste en trabajar la mantequilla 'pura' sin calentarla por encima de los 30º Celsius, hasta conseguir que tenga una textura blanda y cremosa, nunca líquida. Sus utilizaciones posteriores son muy variadas. // La mantequilla 'clarificada', consiste en fundir mantequilla 'pura' a una temperatura moderada de 40 a 60 ºCelsius con el fin de que, después de un tiempo de reposo, se separe por decantación la fase acuosa de la fase grasa, quedándonos con el suero o fase acuosa. Un método para conseguirla sería fundir la mantequilla muy lentamente en el interior un cazo alto y estrecho, para que una vez que esté fundida dejarla enfriar y que se solidifique. Posteriormente, con la ayuda de un cuchillo largo, se hace un agujero profundo en el centro de la mantequilla, hasta encontrar el sitio donde reposa el suero líquido, que obtendremos volteando el cazo, y vertiéndolo en otro recipiente. // La mantequilla 'trabajada', consiste en mezclar homogéneamente un 60% de mantequilla 'en pomada' con un 40% de harina 'tamizada', y sirve para ligar y espesar caldos o salsas. Para ello, cuando un caldo o una salsa esté hirviendo le agregaremos 'bolitas o cucharadas' de esta 'mezcla' removiendo constantemente para lograr que se incorpore homogéneamente a la preparación en curso.
Elaboración.
Cubrir el fondo de una tartera con cebolla picada (previamente rehogada, en sartén al fuego, con mantequilla y condimentada con el polvo de tomillo y laurel); poner encima el pescado, regar con el vino tinto; tapar la tartera, ponerla al fuego, y cocer durante 15 minutos. Colocar la barbada en una fuente de servir, y añadir un batido de mantequilla en pomada, la mantequilla fresca sobrante, a la salsa de cocer el pescado; regar con esta salsa resultante el pescado. Servir caliente.
Ingredientes para 3 personas: 1 barbada de 750 g preparada para su cocción (ver índice de recetas); 1/2 litro de vino blanco seco; y, 1 poco de mantequilla.
Elaboración.
Untar abundantemente con mantequilla fundida una fuente honda que resista al fuego, poner el pescado condimentado con 1 poco de pimienta blanca 'recién molida', regarlo con el vino blanco seco, rociarlo abundantemente con mantequilla, e introducir la fuente en el horno precalentado. Terminada la cocción, unir a la salsa 100 g de mantequilla a trozos pequeños junto con 1 poco de sal; remover la salsa que ha de quedar melosa y espesa, y el pescado bien glaseado. Servir caliente.
Nota.- Glasear es cubrir los alimentos o preparados con una capa líquida que permite dorar el alimento e impregnarle en su superficie un sabor determinado ya en horno. Glasear, por extensión, son también aquellas preparaciones a base de caldos de carne o de pescado muy reducidos que al espesarse, recubren el alimento.
Barbada Hervida con Salsa Muselina.
Poner el pescado, preparado para la cocción (ver índice de recetas), sobre la rejilla de una besuguera, cubrir con agua fría y leche a partes iguales, añadir alguna rodajas de limón (sin corteza ni pepitas), y calentar a fuego moderado; cuando empiece a hervir bajar la llama al mínimo, y cocer durante 15 a 20 minutos (por cada Kg de pescado). Poner la barbada en una fuente de servir, adornada con ramitos de perejil fresco; untar su superficie con mantequilla fundida. Servir caliente con una guarnición de patatas a la inglesa y salsa Muselina.
Ingredientes para 3 personas: 1 barbada de 750 g preparada para su cocción (ver índice de recetas); 350 g de pulpa de tomate; el aceite de oliva necesario para sofreír; algo de sal; 200 g de aceitunas deshuesadas; algunos filetes de anchoa en conserva; 2 cucharadas soperas de 1 picadillo de cebolla blanca, ajo y perejil 'fresco'.
Elaboración.
Asar la barbada a la plancha con 1 poco de aceite; mientras tanto, en una sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente, rehogar el picadillo de cebolla, ajo y perejil; agregar la pulpa de tomate picada y condimentar con algo de sal. Poner las aceitunas en agua hirviendo durante un par de minutos. Cubrir el fondo de una fuente con 1 capa del sofrito de tomate, cebolla, ajo y perejil, colocar encima el pescado asado, adornarlo con algunos filetes de anchoa, y rodearlo de aceitunas.
Barbada a la Parrilla Maître d'Hôtel.
"El maître (forma abreviada de maître d'hôtel, literalmente en nuestro idioma 'maestro de sala'), o metre. Es un camarero en los restaurantes u hoteles responsable de planificar, organizar, desarrollar, controlar y gestionar las actividades que se realizan en la prestación del servicio, tanto en la comida como en las bebidas, coordinando y supervisando los distintos recursos que intervienen en el departamento para conseguir el máximo nivel de calidad. En un restaurante, es el encargado de asignar una mesa a los comensales y de proveer todo lo necesario para que estén cómodos. Tiene como primera responsabilidad comprobar la reserva de los clientes. Por regla general es la persona que ofrece el menú cuando todo está a punto para servir y que además proporciona la cuenta por lo consumido, delegando el resto del servicio en algún camarero. En algunos locales es el camarero principal o el encargado de los camareros"... De la 'Enciclopedia Wikipedia', modificado por nosotros.
Las recetas 'á la Maìtre d´Hòtel', como por ejemplo la mantequilla, son un homenaje y una dedicatoria a estas personas que nos atienden para que podamos comer bien y cómodos en un restaurante.
Elaboración.
Untar el pescado limpio con aceite de oliva o mantequilla, y asarlo sobre la parrilla a fuego moderado. Una vez asado colocarlo en una fuente de servir caliente, y adornarlo con rodajas de limón y ramitos de perejil fresco. Servir aparte la mantequilla Maître d'Hôtel.
Filetes de Barbada a la Mornay.
Ingredientes para 6 personas: 2 barbadas de 650 g cada una preparadas para la cocción (ver índice de recetas); 4 dL (400 mL) de salsa Mornay (que es una salsa blanca compuesta derivada de la salsa madre Bechamel); 1 buen trozo de mantequilla; 1 vaso de vino blanco seco y otro de fumet de pescado (que podemos hacer con las espinas y sobrantes de las barbadas); algo de sal; y, 40 g de queso Emmenthal.
Elaboración.
Untar con mantequilla una tartera resistente al fuego, colocar en ella las barbadas limpias, echar por encima el vino y el fumet hasta que cubran apenas el pescado, y condimentar con sal y pimienta blanca 'recién molida'. Poner la tartera a fuego muy moderado, y cuando el líquido comience a hervir, trasladarla al interior del horno precalentado, y continuar la cocción hasta que la carne se separe con facilidad de la espina central. Sacar la tartera del horno, desprender los filetes y colocarlos en una fuente (engrasada con mantequilla) que resista al fuego, cubrirlos con salsa Mornay, espolvorear la superficie con queso rallado y mantequilla fundida, e introducir en el horno caliente. En pocos segundos se formará una capa dorada en la superficie; servir caliente acompañado de patatitas a la inglesa.
Filetes de Barbada Saint Germain.
Saint-Germain-en-Laye es una ciudad de Francia, ubicada al oeste de París, en el departamento de Yvelines, de la región de Isla de Francia.
Elaboración.
Sacarle los filetes a una barbada bien hermosa (de unos 750 gramos) ya preparada para la cocción (ver índice de recetas); enharinarlos, bañarlos en huevo batido, rebozarlos con pan rallado (secado en el horno y frito, después, en mantequilla), y freírlo en mantequilla purificada o clarificada espumante; escurrirlos sobre papel absorbente, y, a continuación, colocarlos sobre una fuente de servir, adornarlos con pequeños tomates asados a la parrilla y con croquetas de patatas muy pequeñas. Servir caliente acompañado de salsa Bearnesa (que es una salsa blanca compuesta) en salsera aparte.
Nota.- La mantequilla 'clarificada', consiste en fundir mantequilla 'pura' a una temperatura moderada de 40 a 60 ºCelsius con el fin de que, después de un tiempo de reposo, se separe por decantación la fase acuosa de la fase grasa, quedándonos con el suero o fase acuosa. Un método para conseguirla sería fundir la mantequilla muy lentamente en el interior un cazo alto y estrecho, para que una vez que esté fundida dejarla enfriar y que se solidifique. Posteriormente, con la ayuda de un cuchillo largo, se hace un agujero profundo en el centro de la mantequilla, hasta encontrar el sitio donde reposa el suero líquido, que obtendremos volteando el cazo, y vertiéndolo en otro recipiente.
El
besugo
pertenece a la
familia biológica
Sparidae
dentro del
orden de los
Perciforme. A esta familia
pertenecen
diferentes
especies de diferentes
géneros, como el hilario (Epigonus
crassicaudus), el besote,
jetón, moreno
o pataló (Ichthyoelephas
longirostris), la cojinova rosada,
huachinango, pargo
de altura, pargo lunarejo o
pargueta (Lutjanus
guttatus), el besugo rojo,
bogarrabella, voraz
o bogazo (Pagellus
bogaraveo), el besugo común,
besugo o voraz
que cuando es joven lo llaman en algunos sitios pancho
o panchito (Pagellus
centrodontus), el pargo o
pargo colorado (Pagrus
pagrus), el camaronero,
pargo cunaro o
tumaro (Rhomboplites
aurorubens), etc.
Los peces de esta familia biológica se caracterizan por tener un cuerpo alto y comprimido. El besugo, en general, es un pez osteictio, es decir, tiene el esqueleto osificado. A esta familia pertenecen especies muy conocidas como la breca o pagel (Pagellus erythrinus), el aligote o besugo blanco (Pagellus acarne), la salema o salpa (Sarpa salpa), la urta, urta roquera o sama (Pagrus auriga), la boga común (Boops boops), el sargo común o helena (Diplodus sargus sargus), el pargo, rubiel, mazote, bocinegro o andres (Pagrus pagrus) y el dentón común (Dentex dentex), etc.
El besugo común, llamado en latín
Pagellus bogaraveo, también se llama
voraz o bogaza,
y pancho o panchito
cuando es pequeño. Es un
pescado blanco,
semigraso, que en invierno se convierte en
pescado azul por aumentar su contenido en
grasa. Es un pez de
agua
salada;
es un importante pescado de consumo humano
por lo que se pesca intensamente. Abunda en el
mar Cantábrico, en el
océano
Atlántico y en el
mar Mediterráneo. Su cuerpo tiene forma ovalada; el hocico es
corto y chato; tiene ojos grandes de color rosáceo. Es de color rosáceo con
tonos rojizos en el dorso y gris plateado el vientre y los flancos. El
besugo común también recibe el nombre de
'besugo
de la pinta', debido a las manchas
negras que presenta sobre las axilas de sus aletas pectorales, que les distingue
de los demás espáridos. Todas las
aletas son de color rosa-rojizo. Los ejemplares
jóvenes son de colorido más pálido y a veces carecen de la mancha oscura. Su
tamaño puede llegar a 65 cm de longitud y pesar más de 6 Kg, aunque lo más
frecuente es que su peso sea de unos 5 Kg con una longitud de 20 a 40 cm. La
talla mínima legal de pesca en
España es de 25 cm. Otra especie de
besugo es el
Pagellus acarne, también conocido con el
nombre de aligote o
besugo blanco, presentando bastantes similitudes con el
Pagellus bogaraveo, por lo que cuando son
jóvenes resulta difícil diferenciarlos; sin embargo, el
aligote no alcanza el tamaño del besugo
y no presenta la característica mancha negra del besugo
común.
El besugo común vive formando pequeños bancos de peces y a medida que aumenta su edad se localiza en lugares más profundos y arenosos. Los besugos jóvenes pueden encontrarse a unos 40 metros de profundidad. Sin embargo, los adultos pueden llegar a los 300 o incluso 700 metros de profundidad. Puede consumirse todo el año porque los hay de piscifactoría, aunque el fresco y salvaje es en los meses de invierno (enero, febrero, marzo, noviembre y diciembre) cuando alcanza su máximo esplendor, y debido a esto se consume 'asado al horno' en muchas casas en la cena de Nochebuena en España. Se captura tanto con red de pesca al arrastre, como con palangre, sedal, y ocasionalmente al trasmallo a cierta profundidad.
Su carne, blanca, es excelente y muy
apreciada, sobre todo en
España e
Italia. Es la especie más apreciada de la
familia de los
espáridos.
La cantidad de
grasa oscila entre casi
magro (pescado
blanco) en primavera hasta tener un 9% de su peso en
invierno (pescado azul). De hecho tiene su
cola en forma de 'tijera' como casi todos los
pescados azules, mientras que los
pescados blancos la tienen en forma de 'abanico'. En invierno,
cuando es pescado azul salvaje y fresco, se
suele cocinar a la parrilla o al horno. En España es un componente principal en
la gastronomía navideña pudiéndose preparar como
besugo a la madrileña en
cazuela de barro y al
horno o
besugo a la donostiarra. Aunque
el besugo se puede consumir durante todo el
año, en la zona centro de la
Península Ibérica aumenta mucho su consumo durante la época de
Navidad, lo que provoca un aumento significativo de su precio. El
besugo es un pez
marino consumido desde tiempos remotos. Se han encontrado restos en excavaciones
efectuadas en
Escocia que confirman que era un alimento más
del hombre
neolítico. Goza de una gran popularidad en
todas las regiones españolas, tanto es así que, de hecho, ha dado nombre a un
utensilio de cocina, la
besuguera (llamada en francés
turbotiere), un recipiente empleado para
cocinar cualquier pescado. El
besugo está considerado como el rey de los
pescados en
Japón
desde tiempos inmemoriales; es uno de los manjares más apreciado en las grandes
celebraciones, y no es extraño verlo formar parte del menú de una boda.
Alcanzan los 16 años de vida. Al nacer como muchos espáridos son machos y, luego, después de unos 10 años se convierten en hembras. El besugo llega a la madurez sexual con 4 ó 5 años de edad y una talla próxima a la mínima legal (de 22 a 25 cm.). La freza tiene lugar a finales de verano en la proximidad de cantiles y alrededor de los 100 metros de profundidad. Cada hembra expulsa de 200.000 a medio millón de huevecillos (de 0,9 a 1,5 mm de diámetro) flotantes. Unos pocos días después emergen la diminutas larvas. (de 3 a 4 mm) que formarán parte del plancton hasta haber llegado a unos 20 cm de longitud a los 2 años de edad. El besugo se reproduce en invierno, pero en el Mediterráneo occidental lo hace entre junio y septiembre. Aproximadamente el 10% de los individuos es hermafrodita proterándrico (ejemplar que inicia su desarrollo como macho, para posteriormente, invertir su sexo a hembra).
Aunque es omnívoro, se alimenta sobre todo de crustáceos y otros invertebrados, y de peces más pequeños.
Composición nutritiva de 100 gramos de besugo, en general:
|
P.C. % |
Kcal. |
H. C. |
|||||||
| 50 | 48,8 | 10,0 | Cero | Cero | 0,99 | 0,22 | 0,33 | 0,18 | 31,1 |
|
22,4 |
0,44 |
3,9 |
13,9 |
0,24 |
24,8 |
11,0 |
171 |
116 |
0,033 |
|
0,033 |
1,6 |
0,028 |
5,7 |
1,6 |
Cero |
Cero |
5,0 |
0,10 |
0,81 |
P.C.: Porción comestible en % de un alimento; H. C.: Hidratos de carbono; AGS: Ácidos Grasos Saturados; AGM: Ácidos Grasos Monoinsaturados; AGP: Ácidos Grasos Poliinsaturados; Ca: Calcio; Fe: Hierro; Mg: Magnesio; Zn: Zinc; Se: Selenio; Na: Sodio (sal); K: Potasio (sal); P: Fósforo.
En invierno y dentro de los pescados azules, el besugo es uno de los más magros con unos 2 a 5 gramos de grasa por cada 100 gramos de porción comestible. Esto significa que su valor calórico es moderado aportando 86 calorías por cada 100 gramos de porción comestible, lo que lo convierte en un alimento adecuado para personas que tienen sobrepeso u obesidad. Al igual que el resto de los pescados, el besugo se considera una buena fuente de proteínas de alto valor biológico, además de contener otros nutrientes como vitaminas y minerales. Entre las vitaminas destaca la presencia de las del grupo B como las vitaminas B3, B6 y B12. El contenido de las dos primeras es moderado comparado con el resto de pescados, aunque poco relevante si se mide con los de otros alimentos ricos en estos nutrientes, entre los que se encuentran los cereales integrales, las legumbres, las verduras de hoja verde y las carnes en general. Estas vitaminas permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos (hidratos de carbono, grasas y proteínas) e intervienen en numerosos procesos de gran importancia funcional como la formación de hormonas sexuales, la síntesis de material genético, el funcionamiento del sistema nervioso y del sistema de defensas. En el besugo, la vitamina B12 está presente en una cantidad equivalente a la que contienen carnes, huevos y quesos. En cuanto a su contenido en minerales, los más destacados son el potasio, el fósforo, el magnesio, además del hierro, aunque éste último en cantidad inferior comparado con las carnes. Todos los elementos minerales desempeñan funciones beneficiosas en el organismo. El magnesio se relaciona con el funcionamiento del intestino, los nervios y los músculos, además de formar parte de huesos y dientes. También mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante. El potasio es un mineral necesario para el sistema nervioso y la actividad muscular e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. Por otro lado, el fósforo está presente en los huesos y dientes. También interviene en el sistema nervioso y en la actividad muscular, y participa en procesos de obtención de energía. El hierro es necesario para la formación de hemoglobina, proteína que transporta el oxígeno desde los pulmones a todas las células, y su aporte adecuado previene la anemia ferropénica. El inconveniente que presenta para la salud se limita a quienes padecen hiperuricemia o gota, dado su contenido en purinas, que en el organismo se transforman en ácido úrico.
El sabor más pronunciado del besugo respecto de otros pescados será motivo de aceptación para algunos niños y de rechazo para otros. Según sea el caso habrá que ingeniárselas para cocinarlo de distinta manera y, o bien realzar su sabor o, por el contrario, enmascararlo de forma ligera con alguna guarnición del gusto de los más pequeños. Aunque más que el sabor, el mayor inconveniente del consumo de besugo por parte de los niños, además de su elevado precio, es que tiene muchas espinas; de hecho, tan sólo se aprovecha la mitad del peso una vez limpio (porción comestible: PC) ya que el resto son espinas y cabeza con los que se puede obtener caldo de pescado. Para solucionar este problema existen diferentes alternativas. Una de ellas es ir quitando las espinas del besugo con un poco de paciencia o, al menos, la mayor parte de ellas para que puedan comerlo a gusto. También se puede presentar el besugo en lomos, filetes, o en pequeñas porciones incluidas en divertidos canapés que llamen su atención, o añadirlo a platos de pasta o de ensalada.
El besugo se comercializa fresco y salvaje, aunque se está incrementando de mercado del besugo de acuicultura. Es un pescado de excelente sabor por lo que las preparaciones más sencillas son las que mejor realzan sus cualidades. Admite múltiples modos de prepararlo, pero las técnicas que se aplican con mayor frecuencia son asado al horno, a la parrilla, en papillote o el cocinado a la plancha, así como cualquier tipo de preparación sencilla que no camufle su sabor. Los condimentos más habituales que le acompañan son el aceite de oliva, la sal y el limón. Para acompañar un plato de besugo se puede optar por una guarnición vegetal asada junto al pescado compuesta por aros de cebolla, de pimiento, tomate o unas patatas panadera, o servirlo junto con una sencilla ensalada. Si se prefiere dar al besugo un toque más original, se pueden espolvorear sobre éste unas hierbas aromáticas y añadirle zumo de limón. Con el fin de que su carne no pierda calidad, a la hora de cocinar el besugo es esencial encontrar su punto óptimo de cocción para evitar que pierda sus jugos interiores y se reseque. Por ello, los cortes transversales en los flacos del besugo, insertados con rodajas de limón que aparecen en la fotos adjuntas de varias recetas de muchas revistas y libros gastronómicos, pueden no ser lo más adecuado ya que favorecen la pérdida de sus jugos internos.
Muy popular en las regiones del Cantábrico, sobre todo en Asturias, es la receta de besugo a la sidra; y de presencia indiscutible en muchos libros de cocina son las sencillas y conocidas recetas de cocinar el besugo a la sal o besugo a la espalda. También el besugo a la cántabra, el besugo a la donostiarra, el besugo a la madrileña, el besugo al limón, el besugo a a la parrilla, el besugo al horno, etc.
Ingredientes para 2 personas: la leche de 2 cocos; 1 Kg de besugo común (tener en cuenta que sólo se aprovecha el 50% que es su porción comestible); 1 taza de aceite de oliva; 2 plátanos verdes; 1 cebolla blanca mediana pelada y cortada en cuartos; pan rallado; 2 huevos batidos; 50 g de harina; y, algo de sal.
Elaboración.
Limpiar, eviscerar, escamar y fraccionar a rodajas el besugo; lavarlas con agua fría, secarlas con papel absorbente, salarlas ligeramente, enharinarlas, bañarlas en huevo batido y rebozarlas en pan rallado; Freírlas en en sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente; retirar, escurrir sobre papel absorbente y reservar. En la misma sartén, freír la cebolla y el tomate hasta conseguir un pisto, añadir las rodajas de besugo, y, minutos más tarde, añadir los plátanos cortados a rodajitas y la leche de coco; mezclar y servir caliente.
"La Gastronomía de Vizcaya es el conjunto de platos y costumbres culinarias de la provincia o territorio histórico de Vizcaya (País Vasco). Algunos platos típicos de esta provincia tienen la denominación de a la bilbaina o a la vizcaína. La cocina vizcaína es abundante en platos que combinan verduras con mariscos, pescados o carnes. Uno de los centros culinarios de la provincia es la ciudad de Bilbao donde se prepara el bacalao de diversas formas. Entre las costumbres culinarias de la provincia cabe destacar los pintxos, muy habituales en los diversos establecimientos culinarios de Bilbao así como otros municipios vizcaínos. Algunas preparaciones culinarias han trascendido a la culinaria internacional, tal como la salsa vizcaína. De todos los ingredientes marinos cabe destacar en la provincia el guiso y diversas preparaciones del bacalao y en segundo lugar la merluza. El marmitako es una plato de bonito con patatas al estilo de Lequeitio y Ondárroa. Entre los platos de bacalao y de pescado existen numerosos casos con la denominación a la vizcaína y a la bilbaína. Se tiene el bacalao a la vizcaína, la merluza a la bilbaína, el besugo a la bilbaína, el cabracho a la bilbaína. Las sardinas de Santurce, popularizadas en una canción, se suelen servir asadas en el mes de agosto. Un plato tradicional son las angulas a la bilbaina. Entre los mariscos se encuentran los chipirones en su tinta, la langosta a la vizcaína, el txangurro que se sirve en el esqueleto de un centollo. Entre las carnes de caza menor preparan las codornices con uvas moscatel. Entre las carnes de cerdo destaca el solomillo de cerdo con salsa de queso Idiazábal, las alubias rojas con morcilla, las alubias blancas con pimientos choriceros"... De la 'Enciclopedia Wikipedia', modificado por nosotros.
Elaboración.

Una vez limpio y escamado el besugo (de 1 Kg de peso, para 2 personas), hacerle cortes transversales en los flancos y colocar en las cavidades de los mismos sendas rodajitas de limón. Freír en sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente 6 dientes de ajo, y dejarlos enfriar. Mezclar, a partes iguales, pan rallado y perejil 'fresco y picado', junto con un majado de ajos (sin su piel) hecho en un mortero; poner esta mezcla en el aceite caliente donde hemos frito los ajos, e ir mezclando hasta obtener una composición espesa. Extender en una besuguera, en una capa, la 1/2 de esta composición, colocar encima el pescado y distribuir por la parte superior de éste el resto del preparado, de una forma uniforme. Seguidamente, introducir la besuguera en el horno precalentado, procediéndose al asado. Mientras dura éste, de vez en cuando y con la ayuda de una alcuza, rociar con un hilillo de aceite de oliva. Al llevar el plato a la mesa, exprimir sobre el pescado el zumo de 1 limón.
Besugo Asado a la Parrilla de la Marquesa de Parabere.
La
Marquesa de Parabere fue el pseudónimo de la
cocinera y escritora gastronómica
vasca doña María Mestayer de Echagüe
(1877-1949). Era hija del
cónsul francés en
España. Durante su vida abre dos restaurantes
que tiene que cerrar debido a las crisis económicas tras la
Guerra civil española. El primer libro que
publica es 'Confitería y repostería', en 1930. El libro que le dio la
fama fue 'La cocina completa' un extenso
libro de cocina, publicado en 1933. Ambos
libros fueron publicados en la editorial
Espasa-Calpe y constituyen la denominada
'Enciclopedia Culinaria' de la Marquesa de Parabere. Ambos libros poseen un
espíritu fuertemente pedagógico.
La receta que ven a continuación está extraída de su libro 'La cocina completa', pero empleando nuestro lenguaje, no el que empleaba ella a la hora de escribir sus libros. Recomendamos que adquieran este libro para conocer las recetas culinarias del siglo XIX y XX en España y Francia.
La Marquesa de Parabere escribió sobre el
besugo: "Su mejor época es de noviembre a marzo. Para
que resulten buenos ha de tener la cabeza pequeña y el lomo ancho. Fíjense
siempre, al elegirlo, que la cabeza resulte pequeña en relación con el cuerpo y
que el lomo sea amplio. El besugo se escama,
se destripa y se pasa por varias aguas,
limpiándolo bien por la parte de la tripa; se seca con un trapo por dentro y por
fuera, se le echa sal y se deja en una
fuente para que apure durante un buen rato. Para que escurra el
agua se coloca la fuente en declive".
Elaboración.
Para
asar el
besugo (de 1 Kg de peso,
para 2 personas) lo más práctico es adquirir una parrilla especial
para ello, que tiene su forma y es doble. Bien encerrado en ella se le da la
vuelta con facilidad, pues consta de 8 patas, 4 por cada lado. De no disponer de
ella se empleará una parrilla corriente de barrotes anchos. Sea cual fuere la
que se emplee se frotarán los barrotes con
aceite de oliva y se colocará a la parrilla sobre la brasa
viva, pues estando simplemente caliente se pega a ella el
pescado. Ya muy caliente la parrilla se pone
dentro o encima el besugo, cuidando que se
haga y se tueste sin ahumarse, dándole vueltas de vez en cuando. Siendo la
parrilla de las corrientes se dará la vuelta al besugo
ayudándose de una fuente. Para servirlo se colocará en una fuente calentada, y
se servirá entero o abierto y quitada la raspa, rociándolo con
aceite de oliva y
láminas de
ajos fritas.
Nota de este sitio Web.- Para freír láminas de ajo, hay que ponerlas en un sartén, al fuego, con el aceite de oliva a temperatura ambiente, nunca caliente; a medida que se calienta el aceite se irán dorando ligeramente las láminas de ajo.
Otra manera de besugo asado a la parrilla.- Una vez asado el besugo, se fríen en una sartén, al fuego, con aceite de oliva, unos cuantos dientes de ajo; una vez dorados se sacan, se les quita su piel, y se machacan en el mortero; se deslíen con aceite frito y 1 poco de vinagre, y se echa todo en una amplia cazuela de barro; se calienta, y se coloca en ella el besugo asado, previamente abierto y quitada su raspa. Se sirve muy caliente.
Besugo Asado al Horno de la Marquesa de Parabere.
La
Marquesa de Parabere fue el pseudónimo de la
cocinera y escritora gastronómica
vasca doña María Mestayer de Echagüe
(1877-1949). Era hija del
cónsul francés en
España. Durante su vida abre dos restaurantes
que tiene que cerrar debido a las crisis económicas tras la
Guerra civil española. El primer libro que
publica es 'Confitería y repostería', en 1930. El libro que le dio la
fama fue 'La cocina completa' un extenso
libro de cocina, publicado en 1933. Ambos
libros fueron publicados en la editorial
Espasa-Calpe y constituyen la denominada
'Enciclopedia Culinaria' de la Marquesa de Parabere. Ambos libros poseen un
espíritu fuertemente pedagógico.
La receta que ven a continuación está extraída de su libro 'La cocina completa', pero empleando nuestro lenguaje, no el que empleaba ella a la hora de escribir sus libros. Recomendamos que adquieran este libro para conocer las recetas culinarias del siglo XIX y XX en España y Francia.
La Marquesa de Parabere escribió sobre el
besugo: "Su mejor época es de noviembre a marzo. Para
que resulten buenos ha de tener la cabeza pequeña y el lomo ancho. Fíjense
siempre, al elegirlo, que la cabeza resulte pequeña en relación con el cuerpo y
que el lomo sea amplio. El besugo se escama,
se destripa y se pasa por varias aguas,
limpiándolo bien por la parte de la tripa; se seca con un trapo por dentro y por
fuera, se le echa sal y se deja en una
fuente para que apure durante un buen rato. Para que escurra el
agua se coloca la fuente en declive".
Elaboración.
Una vez limpio, eviscerado y escamado el besugo (de 1 Kg de peso, para 2 personas), se le practica en uno de sus flancos 3 incisiones transversales a las que se les introduce rodajitas de limón; colocar el besugo en una tartera resistente al calor, rociarlo con aceite de oliva; introducir la tartera en el horno precalentado a calor intenso. Al servirlo, se rocía con aceite y ajos fritos.
Besugo Guisado de la Marquesa de Parabere.
La
Marquesa de Parabere fue el pseudónimo de la
cocinera y escritora gastronómica
vasca doña María Mestayer de Echagüe
(1877-1949). Era hija del
cónsul francés en
España. Durante su vida abre dos restaurantes
que tiene que cerrar debido a las crisis económicas tras la
Guerra civil española. El primer libro que
publica es 'Confitería y repostería', en 1930. El libro que le dio la
fama fue 'La cocina completa' un extenso
libro de cocina, publicado en 1933. Ambos
libros fueron publicados en la editorial
Espasa-Calpe y constituyen la denominada
'Enciclopedia Culinaria' de la Marquesa de Parabere. Ambos libros poseen un
espíritu fuertemente pedagógico.
La receta que ven a continuación está extraída de su libro 'La cocina completa', pero empleando nuestro lenguaje, no el que empleaba ella a la hora de escribir sus libros. Recomendamos que adquieran este libro para conocer las recetas culinarias del siglo XIX y XX en España y Francia.
La Marquesa de Parabere escribió sobre el
besugo: "Su mejor época es de noviembre a marzo. Para
que resulten buenos ha de tener la cabeza pequeña y el lomo ancho. Fíjense
siempre, al elegirlo, que la cabeza resulte pequeña en relación con el cuerpo y
que el lomo sea amplio. El besugo se escama,
se destripa y se pasa por varias aguas,
limpiándolo bien por la parte de la tripa; se seca con un trapo por dentro y por
fuera, se le echa sal y se deja en una
fuente para que apure durante un buen rato. Para que escurra el
agua se coloca la fuente en declive".
Ingredientes para 2 personas: 1 Kg de besugo (tener en cuenta que sólo el 50% del besugo es comestible: su carne, el resto son espinas y cabeza); 2 cebollas blancas; 2 rebanadas de pan frito; 1 cucharón (250 mL) de aceite de oliva; 1/2 lata de pimientos rojos; 200 mL de caldo de pescado; 1/2 vaso de vino blanco seco; 1 diente de ajo; algo de sal y de pimienta 'recién molida'; y, 1 poco de perejil 'fresco y picado'.
Elaboración.
Una vez limpio, eviscerado, escamado, lavado, y ligeramente salado, cortar el besugo en rodajas, enharinarlas y freírlas en amplia sartén, al fuego con aceite de oliva caliente; añadir la cebolla y el ajo pelados y picados; regar con el vino y el caldo; agregar el pan frito, salpimentar y dejar cocer hasta que el besugo esté en su punto. Colocar las rodajas de besugo en una fuente y reservar. Pasar la salsa por el colador chino. Rociar las rodajas de besugo con la salsa, añadir los pimientos en conserva cortados a tiras, y espolvorear con perejil picado. Servir caliente.
Besugo en Salsa Poulette de la Marquesa de Parabere.
La
Marquesa de Parabere fue el pseudónimo de la
cocinera y escritora gastronómica
vasca doña María Mestayer de Echagüe
(1877-1949). Era hija del
cónsul francés en
España. Durante su vida abre dos restaurantes
que tiene que cerrar debido a las crisis económicas tras la
Guerra civil española. El primer libro que
publica es 'Confitería y repostería', en 1930. El libro que le dio la
fama fue 'La cocina completa' un extenso
libro de cocina, publicado en 1933. Ambos
libros fueron publicados en la editorial
Espasa-Calpe y constituyen la denominada
'Enciclopedia Culinaria' de la Marquesa de Parabere. Ambos libros poseen un
espíritu fuertemente pedagógico.
La receta que ven a continuación está extraída de su libro 'La cocina completa', pero empleando nuestro lenguaje, no el que empleaba ella a la hora de escribir sus libros. Recomendamos que adquieran este libro para conocer las recetas culinarias del siglo XIX y XX en España y Francia.
La Marquesa de Parabere escribió sobre el
besugo: "Su mejor época es de noviembre a marzo. Para
que resulten buenos ha de tener la cabeza pequeña y el lomo ancho. Fíjense
siempre, al elegirlo, que la cabeza resulte pequeña en relación con el cuerpo y
que el lomo sea amplio. El besugo se escama,
se destripa y se pasa por varias aguas,
limpiándolo bien por la parte de la tripa; se seca con un trapo por dentro y por
fuera, se le echa sal y se deja en una
fuente para que apure durante un buen rato. Para que escurra el
agua se coloca la fuente en declive".
Nota.- La salsa Poulette es una salsa blanca compuesta derivada de la salsa básica Parisina o Alemana, a su vez derivada de la salsa madre Veloutée o Aterciopelada. // Para confeccionar 1/2 litro de salsa Poulette necesitamos 120 g de mantequilla; 30 g de harina; 4 dL (400 mL) de 'caldo blanco corriente'; y, 2 yemas de huevo. En un perol, al fuego, pónganse 30 gramos de mantequilla y la harina; hágase cocer, removiendo, durante 3 minutos; deslíese con el caldo, dándole vueltas con una cuchara para que no se apelote; hágase cocer durante 15 minutos. Líguese con las 2 yemas de huevo y el resto de la mantequilla dividido en pedazos; rectifíquese de sal. Sírvase. // Generalmente, la salsa Poulette integra champignons, pero esto lo indica la receta; si se emplean champignons (setas) frescos se añadirá a la salsa el jugo donde se ha cocido. Algunas veces se le añade también perejil 'picado' y unas gotas de zumo de limón. // La Marquesa de Parabere primero hace un roux blanco, luego agrega caldo blanco corriente y consigue una salsa madre Veloutée, que más tarde ligará con 2 yemas de huevo; por último, agrega perejil 'fresco y picado' y unas gotas de zumo de limón, dos ingredientes que son muy típicos de la 'salsa Poulette'.
Ingredientes para 2 personas: 1 Kg de besugo (tener en cuenta que sólo el 50% del besugo es comestible: su carne, el resto son espinas y cabeza); 50 g de mantequilla; 1 cucharada sopera (15 gramos) escasa de harina; 1 cucharadita de vinagre; 2 yemas de huevo; 1 chorrito de aceite de oliva; 1 diente de ajo; el necesario caldo de pescado; 1 poco de perejil 'fresco y picado'; 1 limón; y algo de sal y de pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
Limpiar, eviscerar, escamar y lavar con agua fría el besugo; secarlo con papel absorbente y salarlo muy ligeramente por dentro y por fuera. Con un cuchillo afilado, hacer 3 ó 4 incisiones transversales en cada uno de los 2 flancos del besugo, introduciendo en cada incisión 1 rodajita de limón descortezada y sin pepitas. Poner el besugo así preparado en una tartera resistente al calor, salpimentar el besugo, ponerle por encima un picadillo de ajo y perejil, rociarlo con hilillos de aceite de oliva, introducir la tartera en el horno precalentado a calor intenso y dejar asar.
Confeccionar un roux blanco en sartén, al fuego, mezclando 30 g de mantequilla y 1 cucharada sopera escasa de harina; a continuación, agregar caldo de pescado y remover hasta obtener una salsa madre Aterciopelada o Veloutée.
Retirar el besugo de horno cuando esté en su punto óptimo de cocción, y reservar; añadir los jugos que haya soltado el besugo a la salsa madre Aterciopelada o Veloutée, mezclando y dejando cocer un poquito a fuego suave; agregar 1 poco de vinagre, mezclar y probar para ajustar el punto de sal; retirar la salsa del fuego y pasarla por el colador chino; calentar lo pasado en una cazuela al fuego, agregar las yemas de huevo (previamente desleídas en 1 poquito de caldo de pescado), mezclar y retirar del fuego; añadirle el resto de la mantequilla, mezclar y obtener así la salsa Poulette. Verter esta salsa por encima de besugo, y servir caliente.
Besugo a la Casera de la Marquesa de Parabere.
La
Marquesa de Parabere fue el pseudónimo de la
cocinera y escritora gastronómica
vasca doña María Mestayer de Echagüe
(1877-1949). Era hija del
cónsul francés en
España. Durante su vida abre dos restaurantes
que tiene que cerrar debido a las crisis económicas tras la
Guerra civil española. El primer libro que
publica es 'Confitería y repostería', en 1930. El libro que le dio la
fama fue 'La cocina completa' un extenso
libro de cocina, publicado en 1933. Ambos
libros fueron publicados en la editorial
Espasa-Calpe y constituyen la denominada
'Enciclopedia Culinaria' de la Marquesa de Parabere. Ambos libros poseen un
espíritu fuertemente pedagógico.
La receta que ven a continuación está extraída de su libro 'La cocina completa', pero empleando nuestro lenguaje, no el que empleaba ella a la hora de escribir sus libros. Recomendamos que adquieran este libro para conocer las recetas culinarias del siglo XIX y XX en España y Francia.
La Marquesa de Parabere escribió sobre el
besugo: "Su mejor época es de noviembre a marzo. Para
que resulten buenos ha de tener la cabeza pequeña y el lomo ancho. Fíjense
siempre, al elegirlo, que la cabeza resulte pequeña en relación con el cuerpo y
que el lomo sea amplio. El besugo se escama,
se destripa y se pasa por varias aguas,
limpiándolo bien por la parte de la tripa; se seca con un trapo por dentro y por
fuera, se le echa sal y se deja en una
fuente para que apure durante un buen rato. Para que escurra el
agua se coloca la fuente en declive".
Ingredientes para 2 personas: 1 Kg de de besugo (tener en cuenta que sólo el 50% del besugo es comestible: su carne, el resto son espinas y cabeza); 25 g de harina; 10 g de piñones (sin su cáscara); 2 cucharadas soperas (2 x 15 mL) de puré de tomate; 1 cucharada sopera (15 gramos) de cebolla blanca pelada y picada; 250 mL (1 cucharón) de aceite de oliva; 1 cucharón (250 mL) de agua; 1 diente de ajo; 1 huevo duro; 1 vasito de vino blanco seco; 1 cubito de caldo de pescado liofilizado Maggi (o el que tengan a mano en su cocina); unas hebras de azafrán; 1 rama de perejil fresco; 1 poco de azúcar; algo de sal y de pimienta 'recién molida'; y unos costroncitos de pan frito para adornar.
Elaboración.
Una vez limpio el besugo cortarlo en rodajas, salarlas ligeramente, enharinarlas y freírlas en sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente; escurrir las rodajas fritas de besugo en papel absorbente, y reservar. En otra sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente, pochar la cebolla, el perejil y el ajo picados; agregar el puré de tomate, el agua y el vino. Majar en un mortero los piñones, el azafrán y la yema de huevo duro (la clara no se añade); agregar esta mezcla al sofrito, junto con un cubito de caldo de pescado; seguir cociendo la salsa removiendo y mezclando.
En una tartera resistente al calor, poner las rodaja fritas de besugo, verterles por encima la salsa obtenida bien salpimentada. Cocer todo a fuego muy lento durante unos 20 minutos. Servir caliente en la mesa en la misma tartera, adornando con costroncitos de pan frito.
Besugo a la Barcelonesa de la Marquesa de Parabere.
La
Marquesa de Parabere fue el pseudónimo de la
cocinera y escritora gastronómica
vasca doña María Mestayer de Echagüe
(1877-1949). Era hija del
cónsul francés en
España. Durante su vida abre dos restaurantes
que tiene que cerrar debido a las crisis económicas tras la
Guerra civil española. El primer libro que
publica es 'Confitería y repostería', en 1930. El libro que le dio la
fama fue 'La cocina completa' un extenso
libro de cocina, publicado en 1933. Ambos
libros fueron publicados en la editorial
Espasa-Calpe y constituyen la denominada
'Enciclopedia Culinaria' de la Marquesa de Parabere. Ambos libros poseen un
espíritu fuertemente pedagógico.
La receta que ven a continuación está extraída de su libro 'La cocina completa', pero empleando nuestro lenguaje, no el que empleaba ella a la hora de escribir sus libros. Recomendamos que adquieran este libro para conocer las recetas culinarias del siglo XIX y XX en España y Francia.
La Marquesa de Parabere escribió sobre el
besugo: "Su mejor época es de noviembre a marzo. Para
que resulten buenos ha de tener la cabeza pequeña y el lomo ancho. Fíjense
siempre, al elegirlo, que la cabeza resulte pequeña en relación con el cuerpo y
que el lomo sea amplio. El besugo se escama,
se destripa y se pasa por varias aguas,
limpiándolo bien por la parte de la tripa; se seca con un trapo por dentro y por
fuera, se le echa sal y se deja en una
fuente para que apure durante un buen rato. Para que escurra el
agua se coloca la fuente en declive".
Ingredientes para 2 personas: 1 Kg de de besugo (tener en cuenta que sólo el 50% del besugo es comestible: su carne, el resto son espinas y cabeza); 1/2 cebolla blanca; 2 dientes de ajo; 5 avellanas mondadas; unas hebras de azafrán; 2 ramas de perejil fresco; 1 cucharón (250 mL) de aceite de oliva; 1/2 vaso de leche; y, algo de sal y de pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
Limpiar, eviscerar, escamar y lavar con agua fría el besugo; secarlo con papel absorbente y salarlo muy ligeramente por dentro y por fuera. Machacar en un mortero, con algo de sal, las avellanas, junto con la cebolla y los ajos pelados y picados, el perejil picado finamente y el azafrán, hasta obtener una pasta fina; desleír el majado con la leche. Calentar el aceite de oliva en una amplia cacerola, al fuego; agregar el majado, y cuando rompa el hervor añadir el besugo; probar y salpimentar; dejar cocer lentamente hasta que el besugo esté en su punto. Servir caliente.

"La
gastronomía
de Cantabria, gracias a la situación geográfica de ésta
Comunidad Autónoma española al norte de la
Península Ibérica, cuenta con una selecta relación de ingredientes: los
pescados y
mariscos
del
mar Cantábrico, el
salmón y la
trucha
terciada de
las cuencas altas de sus ríos, las
hortalizas
y
legumbres de su huerta, y su
ganadería vacuna. El
marisco es el máximo
protagonista de la mesa regional, siendo de gran variedad y calidad, gracias a
las frías y limpias aguas de las que procede. Si bien puede conseguirse en toda
la costa, es en la
Bahía
de Santander donde se encuentran los mejores ejemplares. Buenos
ejemplos son las
almejas,
mejillones,
muergos,
berberechos,
nécoras,
centollos,
percebes,
cigalas,
langostas,
caracolillos o
bogavantes. También destacan los
calamares y los
pulpos, que en la orilla del
Cantábrico alcanzan un nivel de aromas y sabores extraordinarios. Entre los
pescados pueden mencionarse las
lubinas,
merluza,
cabrachos,
bocartes, etc.
El bonito da lugar a uno de los platos más típicos de la región, el
sorropotún o
marmita. Las
sardinas son un plato típico muy propio de
puertos de pescadores, y se sirven asadas. Algunos de los platos cántabros de más renombre
son la
merluza en salsa verde, los
maganos encebollaos en su tinta o las
almejas a la cazuela. El
vacuno es la carne cántabra por excelencia,
donde destaca la de la
vaca tudanca. No hay que olvidar que la feria
ganadera más importante de España, la
Feria Nacional de Ganados de Torrelavega, se
celebra en esta región. La
caza también ofrece carne de gran calidad:
venado,
corzo y
jabalí. El
chon, es un elemento clave para el
cocido montañés, al que además se le añaden
alubias,
berzas,
chorizo y
morcilla de arroz. En cuanto a la
repostería,
caben destacar sus tradicionales
sobaos y
quesadas pasiegas. También es típico el
hojaldre, que según la zona adopta diferentes
nombres:
corbatas en
Unquera y
San Vicente de la Barquera,
polkas en
Torrelavega, o sacristanes en
Liérganes. Otros dulces notables son los
frisuelos y el canónigo, ambos de
Liébana; los corazones en Liérganes y
La Cavada; los palucos de
Cabezón de la Sal; y los
tortos y
pantortillas de
Reinosa. Otros postres que no son genuinamente
cántabros, pero que gozan de gran tradición en la región, son el
arroz con leche, las
natillas y la
leche frita, cuya degustación casera es un
magnífico cierre de menú. También merecen resalte las
mermeladas de frutas. Es indiscutible la alta
calidad de la
leche cántabra, por lo que no puede extrañar que los derivados de
la misma proliferen por toda la región: el
queso de nata, que puede encontrarse por toda
la región; el
queso picón en
Tresviso y
Bejes;
quesos ahumados como los de
Áliva o
Pido; o los pequeños
quesucos, realizados con la mezcla de
leche de
vaca y
oveja. La bebida más característica de esta región es el
orujo, elaborado artesanalmente, y
destilado gota a gota. Dicen los entendidos que
el orujo es una bebida excelente para aliviar digestiones pesadas.
Históricamente hubo gran producción de
sidra y
chacolí,
que tras un importante declive se está recuperando en los últimos años.
Cantabria cuenta actualmente con dos certificaciones de origen en
vinos:
Vino de la Tierra Costa de Cantabria y
Vino de la Tierra de Liébana"... De la 'Enciclopedia
Wikipedia'.
"El Sardinero es un barrio y enclave turístico de la ciudad de Santander (Cantabria, España) conocido por sus extensas playas. En sentido amplio se entiende por El Sardinero el área de la costa comprendida entre la península de la Magdalena y la zona de Mataleñas, formando el abra que lleva su nombre. En sentido estricto, el centro de esta área seria la plaza de Italia (antigua plaza del Pañuelo) y los alrededores. El Sardinero comenzó a ser conocido y muy visitado a partir de mediados del siglo XIX y especialmente a comienzos del siglo XX. La moda de veraneo y los beneficios saludables de los baños de olas atrajeron a este lugar a numerosos visitantes de la burguesía castellana y madrileña. Poco a poco El Sardinero se fue convirtiendo de un lugar sólo visitado por los vecinos de Santander a una ciudad-balneario, con todos los servicios para ofrecer a una sociedad pudientes atraída por el auge económico de Santander, venido de la mano del comercio con las colonias españolas. En base a la evolución histórica y funcional de este espacio se diferencia dos morfologías urbanas: la del conjunto formado por los chalets y palacetes construidos desde finales del siglo XIX y la de los modernos edificios de bloques de viviendas principales o secundarias de las últimas décadas. En la plaza del Pañuelo (actualmente la plaza de Italia) se levantaron hoteles, el casino, alamedas, casas de baño, etc. El Sardinero fue comunicado por amplios paseos como el de Reina Victoria, Menéndez Pelayo o el de Pérez Galdós con el ensanche de Santander. En el año 1913 se inaugura, en la península de La Magdalena, el Palacio de La Magdalena que sería residencia del rey Alfonso XII durante sus estancias de verano en Santander. Estas visitas obligaron a crear nuevos servicios al estilo arquitectónico de la Belle Époque y grandes balnearios similares al de Biarritz. Así, se construyeron el Hotel Real, el Gran Casino, sustituto del antiguo casino, el Hipódromo de Bellavista o el campo de polo. Es a partir de la década de 1950 cuando se inicia una etapa de remodelación tanto en el plano morfológico como funcional. Al mismo tiempo que mantiene su función turística, El Sardinero se convierte en zona de residencia permanente de clases acomodadas"... De la 'Enciclopedia Wikipedia'.
Ingredientes para 2 personas: 1 Kg de de besugo (tener en cuenta que sólo el 50% del besugo es comestible: su carne, el resto son espinas y cabeza); 1 cucharada sopera de pan rallado; 3 dientes de ajo; 1 cucharada sopera de zumo de limón; 1 guindilla roja picante; el necesario aceite de oliva; y, algo de sal.
Elaboración.
Limpiar, eviscerar, escamar, lavar y secar el besugo con papel absorbente; salarlo ligeramente por dentro y por fuera; ponerlo en una fuente resistente al calor, rociarlo con aceite de oliva y espolvorearlo con pan rallado; introducir la fuente en el horno (precalentado a 180º Celsius) y asar durante 20 minutos. En una sartén, al fuego, con abundante aceite a temperatura ambiente doramos ligeramente unas láminas el ajo y la guindilla cortada a rodajitas, a medida que se calienta el aceite de oliva; retirar la sartén del fuego y agregarle el zumo de limón. Sacar el besugo del horno quitarle la espina central, y ponerlo en una fuente de servir, verterle el sofrito de ajo y guindilla con 1 poco de aceite, y espolvorear con perejil picado. Servir caliente.
"San Sebastián (en euskera Donostia) es una ciudad y un municipio situado en el norte de España, en la costa del Golfo de Vizcaya y a 20 kilómetros de la frontera con Francia. La ciudad es la capital de la provincia de Guipúzcoa, en la comunidad autónoma del País Vasco. Sus principales actividades económicas son el comercio y el turismo, constituyendo uno de los más famosos destinos turísticos de España. Su paisaje, dominado por la Bahía de La Concha, así como su desarrollo arquitectónico moderno iniciado en la segunda mitad del siglo XIX, que configuró una ciudad de corte francés y aburguesado, propiciaron el desarrollo de la actividad turística a escala europea. Todo ello, unido a eventos internacionales como el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Se dice que San Sebastián es la ciudad del mundo con mayor número de estrellas Michelin por metro cuadrado. De hecho, es la única ciudad del mundo, junto con París, que posee tres restaurantes con tres estrellas, la máxima calificación. Así pues, la gastronomía es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad. Como representantes de la Nueva Cocina Vasca, prestigiosos cocineros como Juan María Arzak, Pedro Subijana o Martín Berasategui, los tres con las respectivas tres estrellas Michelín ya comentadas, tienen sus restaurantes en San Sebastián. También son muy populares los bares de pintxos de la Parte Vieja, obras de arte culinarias en miniatura. Actualmente el restaurante Mugaritz está considerado como tercero mejor del mundo. Se encuentra entre Astigarraga y Rentería a escasos 10 Km del centro de San Sebastián"... De la 'Enciclopedia Wikipedia'.
Ingredientes
para 2 personas: 1 Kg de de
besugo (tener en cuenta
que sólo el 50% del besugo es comestible: su
carne, el resto son espinas y cabeza);
6 dientes de
ajo;
1
limón grande; el necesario
aceite de oliva; y, algo de
sal y de
pimienta 'recién molida'.
Limpiar, eviscerar, escamar, lavar y secar el besugo con papel absorbente; salpimentarlo, rociarlo con aceite de oliva y zumo de limón, y dejarlo macerar durante 1 hora en un sitio fresco. Asar el besugo, untado de aceite de oliva, en una parrilla dándole vueltas hasta que la piel esté bien tostada. En una amplia sartén, al fuego, con aceite de oliva a temperatura ambiente ir dorando ligeramente unas láminas de ajo a medida que se calienta el aceite; majar las láminas crujientes de ajo en un mortero, junto con algo de sal, pimienta y 2 cucharadas soperas de zumo de limón, trabajando la mezcla hasta que quede una salsa homogénea. Colocar el besugo asado en una fuente de servir rociado con la salsa. Servir caliente.
"La
gastronomía de Madrid posee las tradiciones
culinarias propias de la población inicial cuando
el rey
Felipe II creó la capital, y posteriormente de
los pueblos de su propia provincia que fueron aportando sus
viandas a la cocina
propia de la ciudad de
Madrid. Es frecuente comprobar cómo el
olor típico de la cocina madrileña es el de la
fritura en
aceite vegetal: los
churros (elaborados en las
churrerías), los
calamares a la romana, la
tortilla de patatas, los
bocadillos de calamares servidos en los bares,
las
patatas bravas, los
chopitos, etc. Los bares y restaurantes
despiden este olor por las calles a casi cualquier hora del día. Según algunos
autores, Madrid es cocina fruto de las prisas de las
tascas y
figones, de platos elaborados rápido y
mostrando sabores para ser acompañados con
vinos de la región.
Muchos de los platos que poseen la denominación «a la madrileña» son originarios
de las
tascas y
tabernas madrileñas. Una de las características
de la gastronomía madrileña es su capacidad de adaptar platos provenientes de
otras zonas geográficas de
España. Algunos de los platos y costumbres
culinarias más tradicionales tienen su origen en la
emigración de poblaciones procedentes de
diversas partes de
España, que tuvo su existencia a comienzos de
siglo XX. Hoy en día no es extraño observar cómo las comidas de otras culturas
se instalan en numerosas calles haciendo más rica la oferta y abriendo las
puertas a la
cocina fusión. Los ingredientes que abastecen
la culinaria madrileña son diversos, ofreciéndose todos ellos de forma eficiente
mediante los diversos medios de transporte que unen las zonas productoras con
los mercados de la ciudad. Es por esta razón por la que aparecen ingredientes
aparentemente lejanos en platos típicos, como el
pescado o el
marisco. Entre las
frutas puede decirse que las temporadas marcan
el ritmo de consumo: por ejemplo, en la primavera-verano se encuentra el
melón de
Villaconejos (usado en el sabroso
melón con jamón) y las famosas
fresas de
Aranjuez (fresas
con nata). Entre el consumo de verduras destacan los
espárragos provenientes de
Aranjuez, que a
veces refuerzan la oferta con otros provenientes de
La Rioja o
Valencia. En
invierno se encuentra la
uva de
Villa del Prado y se venden
castañas a la brasa por las calles, además de
cacahuetes (denominados antiguamente «jamón de
mono»),
que en tiempos eran ofrecidos por los
maniseros. En el terreno de los
frutos secos se encuentras las
bellotas de
El Pardo o las
almendras de
Alcalá de Henares, algunas de ellas empleadas
en repostería. Es muy popular entre los madrileños el consumo de diversas
legumbres, destacando sin lugar a dudas el
garbanzo (ingrediente que participa en el
potaje, en el popular
cocido madrileño, en los
garbanzos guisados a
la madrileña, etc.). A veces, por influencia de las regiones cercanas
aparecen legumbres como los
judiones de la Granja. En el terreno de las
verduras puede verse la afición del pueblo madrileño en los lugares festivos por
los
encurtidos:
pepinillos,
aceitunas,
etc. y los
escabeches (frecuentes como tapas o en
ensalada),
las
berenjenas de Almagro, etc., presentes
siempre en las fiestas y reuniones públicas. Son conocidas las
aceitunas a la madrileña, con su aliño típico a
base de
cebolla cortada y
pimentón. El
pan
fue antaño de gran calidad, pero tras la
guerra civil fue empeorando progresivamente a
un pan industrial. Una variedad desaparecida desde 1936, muy popular en su
época, es el «panecillo largo». Dentro del apartado de las
carnes existen muchas
variantes, destacando por su presencia en los platos clásicos el consumo de
casquería. El consumo de
carne estaba restringido en la antigüedad a las clases
más favorecidas de la
Corte madrileña y es posible que su alto
consumo dejara un resto de manjares de «segunda categoría» que bien
pudo haber
dado lugar a las
gallinejas, a los
entresijos y a los
callos, las
criadillas, los
exquisitos
zarajos, etc.,
no todos ellos puramente madrileños, pero sí con variantes e inspiraciones de
otras zonas geográficas de España. Son populares los
pinchitos de carne. La apertura del
Matadero de Madrid en el año
1910 por el arquitecto
Luis Bellido hizo que la distribución de
carne
en la capital pudiese ser más regular. El gusto por la
carne de caza puede verse frecuentemente en los
mercados, encontrándose con facilidad el
jabalí, el
gamo y sobre todo la
perdiz y el
faisán.
La provisión de
embutidos de zonas cercanas como
Salamanca o
Extremadura hace que existan siempre como oferta en los mercados. El consumo de
pescado y
marisco es bastante alto, y no es de extrañar
que muchos de los platos típicos de
Madrid incluyan productos de mar. Algunos
ejemplos de ello son el
bacalao en salazón, que hoy en día posee
tiendas específicas de venta (no siendo difícil de encontrar en las
tiendas de ultramarinos); el
besugo, los
calamares, que están presentes como fritura en
algunas preparaciones; las
sardinas (que se ven
a la plancha o en
salazón); el
atún en migas; las
truchas; etc.
Mercamadrid abastece de pescado fresco a la
capital con gran eficiencia. No en vano, es el segundo mayor mercado de
pescado
del mundo (el primero es el de
Tsukiji, en Tokio). Del mercado central se
distribuían a diversos mercados dentro de la ciudad. Los
pescados más populares
son el
bacalao en
salazón,
el
besugo (que se prepara con la denominación
a la madrileña, es decir
al horno), las
sardinas (famosas elaboradas
a la plancha), etc. Resulta frecuente ver
platos de marisco, como las populares
gambas al ajillo servidas en
cazuelitas de barro, las amarillas
gambas en gabardina, la
gambas a la plancha,
gambas cocidas a la malagueña (cocidas en
salmuera), etc. Entre las preparaciones
más populares se encuentra la de los
escabeches de diversos
pescados (besugo,
bonito,
jureles,
sardinas, etc.), que mantienen el producto
comestible durante más tiempo. Los escabeches participan en recetas como la de
la
tortilla a la madrileña. Entre los
escabeches
se encuentra el de bonito, que es servido en forma de bloque, solo o acompañado
de pimientos; las sardinas escabechadas y los
boquerones en vinagre. Sin ser originarios de
Madrid, todos ellos pueden verse frecuentemente en bares y lugares de
comidas"... De la 'Enciclopedia
Wikipedia'.
El besugo es muy típico de la cocina madrileña; durante años formaba parte de la comida de Navidad y, además, es habitual de los hogares madrileños.
Ingredientes
para 4 personas: 1 Kg de de
besugo (tener en cuenta
que sólo el 50% del besugo es comestible: su
carne, el resto son espinas y cabeza);
3
cebolletas tiernas
(Allium fistulosum);
6 dientes de
ajo;
3 ramas de
perejil fresco; 2 cucharadas soperas
(2 x 15
mL)
de aceite de oliva; 2 cucharadas soperas de
pan rallado; 1
limón; 2
clavos de olor; 1 vaso de
vino blanco seco; 1 cucharadita de
pimienta blanca 'recién molida'; y,
algo de sal.
Elaboración.
El besugo se escama, se destripa y se pasa por varias aguas, limpiándolo bien por la parte de la tripa; se seca con un trapo por dentro y por fuera, se le echa sal y se deja en una fuente para que apure durante un buen rato. Para que escurra el agua se coloca la fuente en declive.
Picar el perejil y reservar. Pelar y cortar las cebolletas en juliana, pelar los ajos y picarlos finamente; reservar. Exprimir el limón y colar su zumo. Preparar, en un cuenco, una mezcla a base de zumo de limón, el picadillo de cebolleta, ajos y perejil, la pimienta, el clavo de olor, el pan rallado y 2 cucharadas soperas de aceite de oliva, mezclando todo muy bien. Colocar el besugo limpio en una tartera que resista al calor, impregnarlo con la mezcla descrita, y asar al horno, precalentado a 180º Celsius, durante unos 20 a 25 minutos. Servir caliente.
Este es un plato típico de Asturias y Cantabria. La sidra es una bebida alcohólica de baja graduación fabricada con el zumo fermentado de la manzana. La palabra sidra proviene del latín sicera, que a su vez proviene del hebreo primitivo shekar, con el significado de bebida embriagadora. Lo propio sucede con la palabra francesa cidre y la inglesa cider.
Ingredientes
para 6 personas: 2 Kg de
besugo
salvaje (tener en cuenta
que sólo el 50% del besugo es comestible: su
carne, el resto son espinas y cabeza);
1 botella de
sidra natural de Trabanco; 1
cebolla blanca; 5
dientes de
ajo;
1 lata de
tomate frito
Pedro Luís; 1 loncha de
tocino ibérico; el necesario
aceite de oliva; algo de
sal, de
pimienta 'recién molida'; y, unas
semillas de comino de prado.

Elaboración.
El
besugo se escama, se destripa y se pasa por
varias aguas, limpiándolo bien por la parte
de la tripa; se seca con un trapo por dentro y por fuera, se le echa
sal y se deja en una fuente para que apure
durante un buen rato. Para que escurra el agua
se coloca la fuente en declive.
En sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente, preparar un sofrito de ajos y cebolla (pelados y picados finamente), junto con el tocino cortado a trocitos. Cuando empiece a coger color, regar con 1 vaso de sidra (1/2 litro) y dar un hervor para eliminar el alcohol. Añadir 3 cucharadas soperas de tomate frito, remover y probar, porque quizás haya que corregir la salsa con 1 pizca de azúcar para disimular la acidez del tomate; salpimentar, agregar las semillas de comino y mezclar todo muy bien. En una bandeja de horno, colocar el besugo y cubrirlo con la salsa. Introducir la bandeja en el horno, precalentado a 180º Celsius, y dejar asar durante unos 20 minutos. Servir caliente en la misma fuente de horno junto con una guarnición de patatas al horno (cortadas transversalmente, con su piel y haciéndoles incisiones transversales, en su carne, formando rombos) regadas con aceite de oliva y espolvoreadas con pimentón dulce ahumado La Chinata y algo de sal.
Nota.- Esta receta es de nuestro amigo don Pepe Iglesias; la describe en su sitio Web 'Enciclopedia Gastronómica', modificada aquí por nosotros. La receta que describe es la de dorada a la sidra, y nosotros la hemos adaptado al besugo.
Esta es una de
las formas mas puras de asar un
besugo, u otro
pez de tamaño considerable, tal como la
dorada o la
lubina, para que conserve todos sus
aromas propios, ya que la capa de
sal
marina gruesa, aísla por completo al
pescado de los posibles olores del horno y lo cuece en sus propios
jugos. Los pescados
a la sal también se pueden hacer a fuego directo sobre una plancha de
metal o bandeja de horno ya que es la capa de sal
la que hace las funciones de horno. La forma mas primitiva, o al menos de la que
hay constancia, era hacer lo mismo pero recubriendo de
arcilla
el pescado o una
carne en vez de usar sal, aunque
quizás en las proximidades del
mar Muerto (lago
endorreico salado situado a 416,5
m bajo el nivel del
mar, entre
Israel y
Jordania; como comparación, la salinidad
promedio del agua del mar Muerto es del 350‰, aproximadamente once veces más
salado que el océano en general) alguna comunidad primitiva usase hace muchos
siglos la costra de sal, hoy día muy popular
en todo el
mar Mediterráneo. En el índice de recetas
pueden encontrar el besugo en costra de arcilla.
Cuando se prepara un alimento envuelto en costra de arcilla estamos imitando con
ella las funciones de un
horno primitivo de barro.
Ingredientes para 4 a 6 personas: 1 besugo salvaje de de 2 Kg de peso (tener en cuenta que sólo el 50% del besugo es comestible: su carne, el resto son espinas y cabeza); y, 3 Kg de sal marina gruesa.
Elaboración.
Escoger un besugo salvaje y fresco de 2 Kg, lavarlo bajo el chorro de agua fría y reservarlo; no lo evisceramos utilizando el pescado entero, tal cual, con su cabeza, piel, espinas, escamas y tripa, ya que cuando esté asado tendremos tiempo de limpiarlo antes de mostrarlo a la mesa.
En una bandeja de horno, cubierta por una capa de sal
marina gruesa, colocamos el besugo,
y lo cubrimos con
otra gruesa capa de sal marina hasta que no
se vea el pescado por ningún sitio; alisamos
la capa de sal con las manos a la vez que
vamos vertiendo por encima unas gotas de agua
corriente para humedecer aún más la sal.
A la hora de asarlo podemos emplear dos métodos: 1.- Introducir la bandeja en el horno precalentado a 250º Celsius, y dejar cocer durante 30 a 45 minutos o hasta que la superficie de la sal esté dorada y resquebrajada; ó 2.- Poner la bandeja sobre fuego moderado directo y dejar cocer hasta que la capa de sal esté dorada y resquebrajada. En el segundo método son las capas de sal gruesa la que hace las funciones de paredes de horno.
Una vez asado, colocamos un paño de cocina sobre la capa de sal y golpeamos con un mazo de madera como puede ser la mano de un mortero. Cuando la capa de sal esté rota, sacamos el pescado y lo vamos limpiando quitando sus vísceras, espinas y piel hasta obtener filetes de su carne blanca, limpia y brillante. Emplatamos y llevamos caliente a la mesa acompañado de una salsa Allioli o una salsa Romesco en salseras aparte. Como guarnición podemos servir unas patatatitas mondadas cocidas al vapor.
Cuando se prepara
un alimento envuelto en costra de
arcilla estamos imitando con ella las funciones
de
un
horno primitivo de barro. La arcilla se forma
por la descomposición de las rocas por la acción del viento y del agua por lo
que es muy rica en oligoelementos y sales minerales. Dependiendo del tipo de
roca puede ser de diversos colores, blanca, roja o verde cada una con distintas
propiedades. La podemos adquirir en herboristerías, y si nos sobra se puede
emplear para hacer mascarillas o impregnarla en el cuerpo. En
China, se cocina un
asado que se llama
pollo de mendigo. También
conocido como pollo envuelto en barro amarillo,
se trata de un
pollo entero con
especias y
condimentos asado al horno envuelto en una capa de barro;
después de que éste esté bien cocido y la capa de lodo se retira, el
pollo es de color dorado, con un estupendo
olor aromático y carne muy tierna.
Ingredientes para 6 personas: 1 besugo salvaje de de 2 Kg de peso ó 2 besugos de 1 Kg (tener en cuenta que sólo el 50% del besugo es comestible: su carne, el resto son espinas y cabeza); unas hojas grandes de col verde; 2 Kg de arcilla en polvo (que se puede adquirir en herboristerías); y, algo de sal y de pimienta 'recién molida'.
Pedir al pescadero que desbarbe y vacíe el besugo por las agallas, pero que no lo escame. Precalentar el horno a 240º Celsius. Lavar las hojas de col con agua fría. Sumergirlas en agua hirviente con algo de sal y escaldarlas durante unos 2 minutos; escurrirlas y dejarlas entibiar.
Lavar el pescado con agua fría, secarlo con papel absorbente, salpimentarlo por dentro y por fuera, y envolverlo por entero (cabeza y cola incluidas) en 2 ó 3 hojas de col. Diluir la arcilla en agua hasta obtener una pasta compacta de barro.
En una fuente resistente al calor intenso, extender el barro, colocar sobre este lecho el pescado envuelto en hojas de col, y cubrirlo por completo con otra capa de barro de unos 2 cm de grosor. Introducir la fuente en el horno, y cocer durante unos 30 minutos o hasta que el barro se resquebraje; dejar reposar el pescado en su envoltura de barro, durante 10 minutos, ya fuera del horno una vez finalizada la cocción del pescado en sus propios jugos. Poner un paño de cocina encima de la capa de barro y golpear con un mazo de madera o con la mano del mortero hasta que se rompa aquella. Retirar el pescado, depositarlo en una fuente, quitarle la piel y practicarle una incisión a lo largo del dorso y otra por la línea lateral, y sacar el filete, que se desprenderá sin dificultad; repetir la operación hasta obtener todos los filetes de carne de besugo; quitar las espinas que aún pudieran quedar. Emplatar y llevar caliente a la mesa acompañado de una salsa Allioli o una salsa Romesco en salseras aparte. Como guarnición podemos servir, por ejemplo, unas patatatitas mondadas cocidas al vapor o un puré de coles de Bruselas.
Nota.- En vez de las hojas de col, también , podemos emplear papel sulfurizado de horno para envolver el pescado o cualquier tipo de carne que nos apetezca.

Esta forma de
cocinar el
pescado se lleva a cabo en casi toda
España.
Sobre todo por las fechas de
Navidad, cuando alcanza precios muy altos en el
mercado. Nosotros pensamos que el
besugo se puede consumir durante todo el año, cuando es
más barato (12 euros/Kg), y no precisamente en Navidad (80 euros/Kg), porque
'hay que ser besugo para comparar besugo de Navidad'. La técnica de cocción
'a la espalda' se puede llevar a cabo con otros tipos de
pescado, tal como
doradas,
lubinas, etc.
Ingredientes para 4 personas: 2 besugos salvajes y frescos de 1 Kg de peso cada uno ó 1 besugo de 2 Kg (tener en cuenta que sólo el 50% del besugo es comestible: su carne, el resto son espinas y cabeza); 3 dientes de ajo; el necesario aceite de oliva; 1 vaso de vino blanco seco; 1 poco de vinagre de Jerez; 1 limón; 1 poco de pan rallado; y, algo de sal y de pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
Pedir al pescadero que limpie los besugos y los abra por el lomo como si de un libro se tratara, cortando la cabeza por la mitad en sentido longitudinal y retirando su espina central y las vísceras. Lavarlos bajo el chorro de agua fría y secarlos con papel absorbente. Poner los besugos abiertos hacia arriba en una fuente resistente al calor intenso, salpimentarlos, rociarlos con zumo de limón, 1 poco de vinagre de Jerez y vino blanco seco, espolvorearlos con 1 poco de pan rallado, introducir la fuente en el horno precalentado a calor fuerte y dejar asar durante unos 10 minutos. En sartén, al fuego, con 1 poco de aceite de oliva, a temperatura ambiente, dorar ligeramente unas láminas de ajo a medida que se va calentando el aceite; abrir la puerta del horno, y agregar el aceite y las láminas crujientes de ajo sobre los besugos, y dejar asar durante otros 2 minutos. Servir caliente con una guarnición, por ejemplo, de patatatitas mondadas cocidas al vapor.
Ingredientes
para 2 personas: 1
besugo salvaje y fresco de 1 Kg de peso (tener en cuenta
que sólo el 50% del besugo es comestible: su
carne, el resto son espinas y cabeza);
4
patatas nuevas de tamaño grande; 1
cebolla blanca de tamaño grande; 2
tomates maduros; 1
limón; 2 dientes de
ajo; 2
cucharadas soperas (2 x 15 gramos) de
pan rallado; 1 ramillete de
perejil 'fresco'; 2
huevos duros finamente picados; el necesario
aceite de oliva; y, algo de sal.
Elaboración.
Pelar las patatas y cortarlas en rodajas; lavar y cortar los tomates en rodajitas; cortar el limón en 'medias lunas'; pelar y cortar la cebolla en aros. Freír todo en sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente, y reservar lo sofrito en una fuente. Una vez limpio el besugo, salarlo por dentro y por fuera, hacerle unas incisiones transversales en un flanco, y rellenarlas con las 'medias lunas' de limón. Colocar el sofrito, formando un lecho, en una tartera que resista al calor intenso, poner encima el besugo con las rodajas de limón hacia arriba, introducir la tartera en el horno precalentado a calor intenso y asar durante 15 minutos; abrir la puerta del horno, sacar la tartera, e impregnar el besugo con una mezcla de pan rallado, ajos (pelados) y perejil picados; volver a introducir la tartera en el horno y gratinar durante 3 minutos más o hasta que se dore el pan rallado. Sacar la tartera del horno, espolvorear su contenido con huevo duro picado, y servir caliente.
Besugo Relleno de Frutos Secos.
Ingredientes
para 2 personas: 1
besugo salvaje y fresco de 1 Kg de peso (tener en cuenta
que sólo el 50% del besugo es comestible: su
carne, el resto son espinas y cabeza);
100 g de
jamón
serrano partido en taquitos; 50 g de
uvas pasas; 50 g de
almendras peladas; 20 g de
piñones sin su cáscara; 4 cucharadas
soperas (4 x 15 gramos)
de
pan
rallado; 1
huevo duro; 1
huevo fresco; 1
limón; 1 vaso de
vino blanco seco; 1 vaso de
caldo de pescado; el necesario
aceite de oliva; 1 ramita de
perejil 'fresco'; y, algo de
sal y de
pimienta 'recién molida'.
Pedir al pescadero que limpie el besugo y lo abra por el lomo como si de un libro se tratara, cortando la cabeza por la mitad en sentido longitudinal y retirando su espina central y las vísceras. Lavarlo bajo el chorro de agua fría, secarlo con papel absorbente y reservar. Hidratar las uvas pasas, durante 15 minutos, en un baño de agua caliente, escurrirlas y mezclarlas con los taquitos de jamón, junto con 1 picadillo de almendras, piñones, perejil, 1 cucharada sopera de pan rallado y el huevo fresco batido. Salpimentar el besugo por dentro y rellenarlo con la mezcla descrita; coserlo con hilo por sus bordes o con palillos, salpimentarlo por fuera, espolvorearlo con el pan rallado restante, y colocarlo en una tartera resistente al calor intenso. Rociar con el vino, el caldo de pescado, 1 chorrito de aceite de oliva, y zumo de limón (colado para evitar pepitas y fibras). Hornear durante 20 minutos a temperatura elevada. Servir caliente.
"Meunière (también salsa Meunière) se suele referir por igual a una técnica culinaria y a una salsa. La técnica culinaria se trata de una forma de fritura en mantequilla de un pescado (bien sea entero, cortado en trozos, o en rodajas) que ha sido previamente enharinado, a esta preparación se le suele denominar 'a la meunière' (en nuestro idioma 'a la molinera'). La salsa Meunière consiste en una preparación de simple elaboración a base de mantequilla marrón o rubia, perejil picado y zumo de limón. La palabra meunière significa en francés la mujer del molinero, indicando con ello el uso del rebozado en harina. La expresión culinaria beurre noisette (en nuestro idioma mantequilla avellana, también llamada beurre blond o mantequilla rubia, o beurre brun o mantequilla morena, y por ello a veces traducida como mantequilla marrón) se refiere al olor y color que adquiere la mantequilla al calentarla para derretirla y clarificarla. El nombre procede del color avellana que llega a tomar. Se emplea tradicionalmente para napar y guisar pescado blanco cocido o hecho a la plancha, para guisar carnes o para la preparación de sesos, así como en repostería. Se puede acompañar de alcaparras o perejil, al igual que la mantequilla negra. Si se le añade zumo de limón, se llama mantequilla Meunière (en francés: beurre meunière)"... De la 'Enciclopedia Wikipedia', modificado por nosotros.
Ingredientes
para 4 a 6 personas: 2
besugos salvajes y frescos de 600 g de peso cada uno (tener en cuenta
que sólo el 50% del besugo es comestible: su
carne, el resto son espinas y cabeza);
100 g de
harina; 100 g de
mantequilla; 2 cucharadas soperas
(2 x 15
mL) de
aceite de oliva; 2
limones; 1 ramito de
perejil 'fresco'; y, algo de
sal y de
pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
Pedir al pescadero que desbarbe, escame y vacíe los besugos y les retire las agallas; lavarlos con agua fría y secarlos con papel absorbente; enharinarlos y reservar. En una amplia sartén, al fuego, fundir 50 g de mantequilla con el aceite de oliva, añadir los besugos y cocerlos, a fuego medio, durante 10 minutos, aproximadamente por cada lado. Exprimir los limones y reservar su zumo (colado para evitar pepitas y residuos fibrosos). Retirar los besugos con la ayuda de una espátula y disponerlos en una fuente; desechar el jugo de cocción de los besugos. Fundir los 50 g restantes de mantequilla, en la misma sartén al fuego, hasta que adquiera color avellana, no más; cuando alcance la coloración deseada, agregar el zumo de los limones y remover; probar y ajustar el punto de sal y de pimienta; verter esta mantequilla espumosa sobre los besugos, decorar con hojitas de perejil alrededor y servir caliente.
Pekín es la capital de la República Popular China y tiene cerca de 20 millones de habitantes. La gastronomía de Pekín es conocida formalmente como gastronomía mandarina. El norte de China ofrece grandes contrastes con el resto del país: el ambiente es desprovisto de vegetación, desnudo, y el clima es duro durante gran parte del año. La primavera y el verano son secos y polvorientos, en cambio el invierno es muy frío, para congelarse. El trigo es el alimento básico, más que el arroz. La harina de trigo se usa para preparar los tallarines, los panes cocidos al vapor, las albóndigas y los panqueques. La carne es mucho más que un lujo en este lugar, como las verduras en invierno. Las comidas, en general, son más normales, sólidas y nutritivas. Las carnes bovinas son populares debido a la influencia de la invasión mongola, aún cuando raramente se comen en otros lugares de China. El hot pot caliente mongol es un buen ejemplo del tipo de cocción utilizada, se sirve con salsas calientes. Los sabores fuertes de los puerros, de las cebollas y del ajo caracterizan, en gran parte, la cocina de esta zona. La verdura más popular es el repollo o col china, el cual se puede cultivar también en invierno. Pekín que se encuentra al norte de la región, ha sido la capital de China durante casi 1.000 años y su tradición es aún hoy evidente en la cocina. Es una cocina más clara y más elegante que la de las regiones periféricas. El pato de Pekín (pato laqueado a la pekinesa) es un plato conocido en todo el mundo. En Pekín los patos se crían especialmente con este fin y se faenan cuando han alcanzado el grado de corpulencia justa. Shantung, es la provincia más al sur de esta región y es también la más productiva, sobre todo de fruta y verdura. El río amarillo o Huáng Hé que fluye a través de las llanuras desde el norte de China, es considerado la cuna de la civilización china; a lo largo de la orilla del río se encuentran las construcciones más antiguas. El río es también famoso por la carpa con escamas doradas de carne suave.
Ingredientes
para 4 personas: 1
besugo salvaje y fresco de 1 Kg de peso (tener en cuenta
que sólo el 50% del besugo es comestible: su
carne, el resto son espinas y cabeza);
1 clara de
huevo; 2 cucharadas soperas de
fécula de maíz (o de
maicena);
2 cucharadas soperas de
aceite vegetal; 2 cucharadas soperas de tallos de
cebollino picados; y, algo de
sal. Para la salsa:
1 trocito de raíz de
jengibre fresca; 2
cebollas blancas; 2 cucharadas
soperas de
salsa
de soja; 1 cucharada sopera de
vinagre de arroz (o de
vinagre blanco); 1 cucharadita de
azúcar; 1/2
cubito de caldo de ave; 1/2
cucharadita de fécula de maíz (o de
maicena);
y, 2 cucharadas soperas de
vino
amarillo o
chao-xing (o, en su defecto,
vino fino de Jerez).
Elaboración.
Pedir al pescadero que escame y vacíe el besugo, que la descabece y corte su cola, y trocee el pescado en 4 partes. Lavar los trozos de besugo con agua fría, secarlos con papel absorbente y salarlos. Batir la clara de huevo en un plato sopero. Verter la fécula de maíz o maicena en otro plato. Pasar las rodajas de pescado por la fécula; sacudirlas y bañarlas en la clara de huevo batida. Verter el aceite vegetal en un wok, al fuego, y remover para que se distribuya bien; cuando empiece a humear, incorporar los trozo de besugo y dorarlos durante 3 minutos por cada lado; retirarlos y escurrirlos sobre papel absorbente; conservar el aceite de fritura en el wok.
Preparar la salsa: Pelar y rallar la raíz de jengibre; pelar las cebollas y picarlas finamente. En el aceite del wok, al fuego, rehogar la mezcla de cebolla picada y jengibre rallado sin dejar de remover; moderar la intensidad del fuego, y añadir la salsa de soja, el vinagre de arroz, el azúcar y, por último, el cubito de caldo de ave desmigado con los dedos; mezclar todo muy bien. Diluir la fécula de maíz o maicena en un poco de agua fría; verterla en el wok y regar con el vino chino amarillo. Incorporar, de nuevo, los trozos de besugo en el wok, y proseguir la cocción, a fuego lento, durante otros 3 minutos. Retirar los trozos de besugo, con la ayuda de una espátula, y depositarlos en una fuente de servir, cubrirlos con la salsa, y esparcir el cebollino picado por encima. Servir caliente.
Carpaccio de Besugo con Salsa de Pimiento.
Vittore (o Vittorio) Carpaccio (Venecia, 1460 - 1525/1526) fue un pintor cuatrocentista italiano. Ocupa un lugar destacado en la pintura veneciana de la transición del siglo XV al XVI, aunque se mantuvo al margen de las corrientes pictóricas principales y desarrolló un estilo muy personal. Se conocen pocos datos acerca de su vida. Se cree que nació en Venecia hacia 1460, hijo de Piero Scarpazza, mercader de pieles. La mayoría de sus obras datan de entre 1490 y 1519. Se le menciona por primera vez en el testamento de su tío Fra Ilario y el Dr. Ludwig remonta su nacimiento a 1455, basándose en que nadie podía heredar antes de los 15 años, pero esta conjetura pasa por alto la posibilidad de que el legado le fuera hecho para cuando alcanzase la edad legal. Cambió el apellido paterno por el de Carpaccio en consonancia con el ambiente humanístico veneciano, dominado por los humanistas italianos Ermolao Barbaro (1454-1493) y Bernardo Bembo (1433-1519). Recibió importantes influencias, directas o indirectas, de los pintores cuatrocentistas italianos Gentile Bellini (1429-1507) y de Antonello da Messina (1430-1479). Algunos críticos han especulado acerca de un posible viaje a Oriente, dada su predilección por temas orientalizantes, pero no hay nada seguro al respecto. En general, se entiende por tal nombre (carpaccio), que es el de un pintor italiano, Vittore Carpaccio, toda preparación en finas láminas de un alimento presentado en crudo y aliñado de múltiples maneras. Naturalmente, el pobre Vittore no se 'jaló' un sólo carpaccio en su vida. Como en muchas ocasiones en la cocina de éxito, las grandes innovaciones proceden de errores o de aprietos en los que se ha visto algún chef de fama. Y éste último es el caso. Dicen que Ernest Hemingway (1899-1961), Truman Capote (1924-1984), Scott Fitgerald (1896-1940) y muchos otros nombres que están en las enciclopedias eran asiduos clientes -allá por los años 30, aunque dudemos que Truman Capote por su corta edad fuera cliente de nada y nadie- del Harry’s Bar, en la húmeda Venecia, fundado por Giuseppe Cipriani (1900-1980), quien, por cierto, acabó convertido en personaje literario en alguna obra de Hemingway. El bueno de Cipriani se encontró un buen día con que una condesa, buena clienta de su establecimiento, le indicó que su médico le había prescrito comer carne cruda, y le preguntó si tenía en su carta algún plato con esa condición. Otro cualquiera habría enviado a la señora condesa al matadero municipal, pero un buen chef ha de mantener el tipo en todo momento. Así que cortó una finísima lámina de un solomillo de buey, que aliñó con salsa Mahonesa aderezada con mostaza y salsa Perrys. El caso es que a la condesa le encantó el plato y le preguntó a Giussepe por su nombre, para poder pedirlo en futuras ocasiones. Otro aprieto para el pobre Giuseppe, que no se amilanó. Recordando que en Venecia se mostraba en esos días una exposición del pintor Vittore Carpaccio, cuyas obras se caracterizaban por la profusión de los colores rojo y amarillo, contestó: - 'Carpaccio de buey'... La condesa se fue contenta y nació un nuevo plato para la gastronomía internacional.
Ingredientes
para 4 personas: 1
besugo salvaje y fresco de 1 Kg de peso (tener en cuenta
que sólo el 50% del besugo es comestible: su
carne, el resto son espinas y cabeza);
2
pimientos rojos; 1
diente de
ajo; unas ramitas de
albahaca;
4 ramitas de
menta fresca; 1
coulis de pimiento;
3 cucharadas soperas de
aceite de oliva; 1
cucharada sopera de zumo de limón
(colado para evitar pepitas y residuos fibrosos);
y, algo de sal, y de
pimienta 'recién molida'.
Nota.- Un
coulis
(pronunciado cu-lí) es un jugo concentrado
obtenido filtrando un
puré
de
verduras,
hortalizas o
frutas
con un colador fino o un
chino. Los coulis
vegetales sirven para
napar
carnes,
pescados y
verduras, y pueden también ser utilizados
como base para
sopas o
salsas. Los coulis de fruta
se emplean sobre todo en la preparación de
postres.
El coulis de
frambuesa, por ejemplo, es especialmente
popular para decorar y perfumar
helados,
cremas,
tartas o
manzanas
asadas. Los
coulis pueden
también ser salsas hechas de los
jugos de las carnes o de los
mariscos, como en la
sopa francesa llamada
bisque de
bogavante o de
marisco. El
coulis procede de la
cocina francesa, siendo el jugo obtenido
después de triturar ciertos alimentos previamente preparados concentrando su
sabor, y que una vez tamizado o colado (su significado deriva del verbo francés
'couler' que significa colar), ofrece una densidad de
jarabe, de
crema o de
puré
ligero // Para hacer un
coulis de pimientos rojos para
necesitamos un puré de la pulpa asada pimientos rojos,
que pasaremos por el
colador chino.
Elaboración.
Pedir al pescadero que extraiga filetes o supremas del besugo y les quite la piel. Precalentar la parrilla o gratinador del horno. Lavar y secar los pimientos, cortarlos en 4 partes en sentido longitudinal, eliminar sus semillas y filamentos blancos y asarlos durante uno 20 minutos bajo la parrilla o gratinador; retirarlos, pelarlos, y cortar su pulpa a tiras. Pelar el diente de ajo y cortarlo a laminitas. Lavar la albahaca, retirar sus tallos más grandes y picar sus hojas. Lavar la menta, secarla, y picar sus hojas. Introducir 4 platos llanos blancos en el frigorífico para que se enfríen. Preparar o adquirir en una tienda especializada el coulis de pimiento rojo.
Lavar los filetes de besugo con agua fría. Asegurarse de que no tienen espinas, y si es así retirarlas con unas pinzas adecuadas; introducirlos en el congelador durante unos 10 minutos para que se endurezcan.
Mezclar el picadito de albahaca y las láminas de ajo en un vaso alto y picar la mezcla; verterle 1 cucharadita de aceite de oliva, mezclar bien y salpimentar la salsa obtenida; añadir esta salsa al coulis de pimiento rojo.
Colocar los filetes fríos de besugo en una tabla y, con un cuchillo afilado, cortarlos en láminas muy finas; repartirlas en cada plato frío en forma de pétalos de flor. Verter el aceite de oliva restante en un cuenco junto con el zumo de limón; salpimentar y batir el conjunto para obtener una mezcla emulsionada. Dar unas vueltas de molino de pimienta sobre las láminas de besugo y, con un pincel, untarlas con la mezcla emulsionada. Repartir en cada plato, en forma decorativa, las tiras de pulpa de pimiento asado. Deja reposar los platos en el frigorífico durante 1 hora.
Verter el coulis de pimiento rojo a la albahaca y ajo alrededor de las láminas de besugo, esparcir por encima el picadito de menta y servir este carpaccio muy frío como entrante o aperitivo.
Carpaccio de Besugo a la Tahitiana.
"Tahití
(históricamente llamada Otaheite) es la
isla más grande de la
Polinesia Francesa, un territorio de
ultramar
francés localizado en las
islas de la Sociedad, al Sur del
océano Pacífico. Su capital es
Papeete y consiste principalmente en dos
porciones de tierra conectadas por el
istmo de Taravao: Tahiti Nui o Gran
Tahití, ubicada al noroeste y Tahiti Iti o Pequeña Tahití, ubicada al
sureste. En total el territorio comprende unos 1.042 km² y su punto más alto es
el
monte Orohena.
El pintor francés
Paul Gauguin (1848-1903) vivió en Tahití en los
años 1890, plasmando en sus obras los paisajes y la
gente de la isla. Hoy, la villa de Papeari tiene un pequeño museo con obras de
Gauguin. Tahití posee una universidad, la Université de la Polynésie
Française. Sin embargo el
turismo es la actividad más importante, sobre
todo en las islas de
Bora Bora y
Moorea. Cada mes de julio, el
Festival de Heiva en Papeete celebra la cultura
polinésica y la conmemoración de la
toma de la Bastilla en
Francia.
El cultivo de
perlas negras es también una fuente sustancial
de ingresos. La mayoría de las perlas son exportadas a
Japón,
Europa
y los
Estados Unidos"... De la 'Enciclopedia
Wikipedia'.
Nota.- Para saber algo sobre la
historia del carpaccio, consultar la receta
'carpaccio de besugo con salsa de pimientos'
(ver
índice de recetas).
Ingredientes para 4 personas: 1 besugo salvaje y fresco de 1 Kg de peso (tener en cuenta que sólo el 50% del besugo es comestible: su carne, el resto son espinas y cabeza); 2 cebollas blancas; 3 limas; 1 ramito de cilantro; 1 coco verde; 2 tomates maduros; y, algo de sal y de pimienta 'recién molida'.
Pedir al pescadero que extraiga filetes o supremas del besugo y les quite la piel. Pelar las cebollas y cortarlas en rodajas. Exprimir las limas y reservar su zumo (colado para evitar pepitas y residuos fibrosos). Lavar, secar y cortar el cilantro. Introducir 4 platos llanos blancos en el frigorífico para que se enfríen.
Lavar los filetes de besugo con agua fría. Asegurarse de que no tienen espinas, y si es así retirarlas con unas pinzas adecuadas; introducirlos en el congelador durante unos 10 minutos para que se endurezcan. Colocar los filetes fríos de besugo en una tabla y, con un cuchillo afilado, cortarlos en láminas muy finas; disponerlas en una fuente honda, rociar con el zumo de lima y agregar los aros de cebolla; dejar reposar la fuente en el frigorífico durante 3 horas.
Entre tanto, romper el coco verde y dejar caer su agua en un cuenco; extraer su pulpa con la ayuda de un cuchillo afilado pequeño; triturarla en la picadora eléctrica, y añadir el triturado de pulpa al agua de coco; mezclar el conjunto y pasar la mezcla por el colador chino ejerciendo una ligera presión con el envés de un cucharón.
Lavar, secar y cortar en rodajitas los tomates. Escurrir con cuidado las láminas de besugo, repartirlas en cada plato frío en forma decorativa; verter sobre cada porción la leche de coco hasta cubrir todas las láminas de besugo, salpimentar; adornar cada plato con rodajitas de tomate y aros de cebolla, y esparcir por encima el cilantro picado. Servir este carpaccio muy frío como entrante o aperitivo.
"Se denomina
escabeche
al método para la conservación de
alimentos en
vinagre, y al producto obtenido. El método
para
procesar
un alimento en escabeche está dentro de las
operaciones denominadas en cocina como
marinado, y la técnica consiste básicamente
en el precocinado mediante un caldo de
vinagre,
aceite frito,
vino,
laurel y
pimienta en grano. Es la transformación de
una preparación de la
cocina árabe. La palabra escabeche según
el 'Breve
diccionario etimológico de la lengua castellana' de
Joan Corominas (1905-1997), proviene del
catalán escabetx, que a su vez deriva
del
árabo-persa sikbâg,
'guiso con vinagre' que en
Persia se refería a un
guiso de carne con vinagre y otros ingredientes que ya aparece
citado en
Las mil y una noches. Esta técnica
culinaria, casi únicamente con carne, se
desarrolló paralelamente también en otros países árabes a la vez que en Persia.
La pronunciación vulgar de sikbâg sonaba a iskebech, que pasó a
escabetx en catalán. Según Corominas, la adaptación directa del arabo-persa
al castellano no contendría el sonido ch sino que sería algo así como
escabej o escabeje. También según Corominas, la palabra escabetx
pasó con el concepto a otras cocinas europeas de lenguas romances. Esta debe
diferenciarse del zirbaja, que es una preparación convencional de sabor
agridulce.
En la
Andalusí
se empleó de igual forma como sinónimo al-mujallal. Además del
ingrediente principal a base de una mezcla de vinagre,
especias y aceite,
el escabeche incorpora frecuentemente un
color rojizo. Se menciona la preparación de
escabeches de carne en diversos tratados
andalusies. Como escabeyg en el
Sent Soví. A principios del siglo XVII, el
cocinero
Martínez Montiño da indicaciones muy precisas
en su obra de sobre cómo confeccionar escabeches.
De la misma forma el novelista y dramaturgo francés
Alejandro Dumas (1802-1870) describe un
escabechado de
liebre con poco
azafrán y más pimentón. A lo
largo de la
historia culinaria española el
pimentón fue substituyendo poco a poco al
azafrán. Las obras posteriores de la
cocina española van mostrando diversas recetas
de elaboración de
escabeches tanto de
pescado como de carne.
Aunque extendido por el área del mar
Mediterráneo, suele señalarse en los recetarios
internacionales como un proceso de los alimentos genuinamente
español. La forma castellana escabeche
apareció escrita, por vez primera, en 1525, en el
'Libro
de los Guisados' de
Ruperto de Nola, editado en
Toledo. Dicho libro tiene una edición anterior,
catalana, de 1520, en la que también aparecía. Aunque parece probable que la
primera redacción se efectuase a mediados del
siglo XIV, donde aparecería
escabeig a peix fregit. Existe
también un manuscrito catalán 'Flors
de les medicines' de mediados del
siglo XV en el que también hay una referencia
al escabex, y tanto el nombre en catalán como su descripción (en tres
recetas) ya habían aparecido en el 'Llibre
de Sent Soví' de 1324"... De la 'Enciclopedia
Wikipedia'.
Elaboración.
Cortar
en trozos grandes el
besugo (una vez limpio y
preparado) y freírlo en
aceite de oliva. Una vez frito, retirarlo, y
añadir al aceite la misma cantidad de
vinagre, el zumo
de 2
naranjas grandes, 2 cucharadas soperas
de
miel, como 2 nueces de
raíz de
jengibre pelada y cortada en láminas,
1 vaso de
vino fino seco, 2
golpes de hebras de
azafrán, 1 docena de
clavillos de olor y 4 hojas de
laurel; agregar unos cuantos granos de
pimienta negra y ajustar el punto de
sal.
Cuando empiece a hervir, añadir el pescado y
dejar reposar, sobre el fuego ya apagado, hasta que vaya perdiendo temperatura. Comer
al cabo de dos días, conservándolo tapado en el frigorífico, para que el plato tome cuerpo.
Nota.- En esta receta se puede sustituir el azafrán por pimentón dulce, así como agregar también unos dientes de ajo cortados transversalmente conservando su piel.
En el capítulo de los atunes ya describimos en bonito del norte (Thunnus alalunga) también llamado, albacora o atún blanco), perteneciente al género Thunus, el de los atunes, se puede pescar en el Atlántico, desde el Golfo de Vizcaya hasta Sudáfrica, e incluso en el mar Mediterráneo y el océano Pacífico.
Pero ahora, les queremos describir unos pescados a los que llamamos simplemente bonito.
Dentro de esta denominación se enmarca la
especie
Katsuwonus pelamis que es una
especie de
peces de la
familia biológica
Scombridae
y
orden de los
Perciforme. Se le conoce con los nombres de
listado, rayado
e incluso bonito. Sus tres nombres oficiales
son: listado en español; Skipjack tuna en inglés y Bonite à
ventre rayé en Francés. Los
machos pueden llegar alcanzar los 110 cm de
longitud total y los 34,5 kg de peso. Es una
especie
cosmopolita en mares y océanos
tropicales y templados, excepto en el
Mediterráneo oriental y el
Mar Negro. Habita en aguas superficiales,
litorales y oceánicas formando
cardúmenes; a veces se acerca mucho a la costa.
Especie migratoria que aparece en
Canarias en primavera y otoño aportando el gran
volumen de capturas de en dicho
archipiélago. Los métodos de pesca son anzuelo con cebo vivo, pluma y
curricán. Es un
pescado con la carne firme, roja
y muy agradable al paladar: cortado en filetes frescos y preparado a la brasa
o, a la plancha, este pez parece casi
carne de ternera. Es un pez
muy apreciado en el
Japón donde se conoce como
katsuo,
nombre que ha dado origen al
género Katsuwonus. Su
carne se come cruda, curada o cocinada,
también se aprecian las
tripas, entre otros órganos que tiene en el
vientre.
Nota.- Llamamos, en la provincia de Alicante, 'bull' o 'budellet' a la tripa de atún. Este nombre provendría del valenciano 'bull', que en castellano es 'bullir' o 'hervir' en referencia al guiso que se hace con la tripa. La tripa es la parte interna del atún o del bonito, que se consume una vez bien limpia en guisos, como el 'caldero de patatas y bull' o la 'tripa de atún con cebolla de La Vila Joiosa' ('bull amb seba de la Vila'). Secas y saladas para guisarlas se le conoce como 'bull' (tripa del atún desde el esófago al estómago) y 'budellet' (tripa del atún desde duodeno a resto intestino) en algunos lugares de Cataluña y Comunidad Valenciana. Ésta receta es típica de los pueblos marineros de la provincia de Alicante, como Altea, Calpe, Jávea, y es muy difícil de encontrar incluso en la literatura escrita sobre papel.
Con este pez (Katsuwonus pelamis) se prepara el 'katsuo no shiokara', una pasta (shiokara) que tiene un sabor que recuerda a las anchoas en salazón de la cocina mediterránea, pero con una textura muy diferente. Otro plato típico del área de Kochi es el llamado 'katsuo no tataki', que se prepara pasando por la llama el bonito y acompañándolo de cebolleta, jengibre, ajo y ponzu. Este pescado también se utiliza para hacer los 'Katsuobushi' (atún ahumado y secado), muy importantes como condimento de muchísimos platos de la cocina japonesa, como el dashi, caldo de pescado fundamental en la mesa del país del sol naciente. El 'katsuo bushi' (bonito seco, en castellano) se utiliza para cocinar caldo, base esencial de la cocina japonesa. El 70% del bonito seco consumido en Japón se elabora en un pequeño pueblo pesquero del sur del país. Aunque pueda parecer simple, el de cierta calidad requiere de cuatro a seis meses de elaboración. Un proceso que unas pocas empresas siguen haciendo de modo totalmente manual. Éstos son los pasos que siguen en su elaboración: cortar los bonitos, hervirlos, extraer todas y cada una de las pequeñas espinas que hay en ellos, rellenar los huecos resultantes con pasta de bonito (obtenida de prensar las espinas), secarlos con fuego de leña durante semanas, esperar a que crezca moho, secarlos al sol y empaquetarlos para su envío. Antes había cientos de empresas dedicadas a la elaboración de bonito seco en Yamagawa, pero actualmente sólo quedan unas 30. Quién sabe si algún día Japón tendrá que importar su preciado bonito seco del extranjero.
También dentro del llamado bonito, se
encuadran los
Euthynnus que son un
género de
peces del
orden
Perciforme,
de la
familia biológica
Scombridae. La
especie
Euthynnus affinis, llamado
Kawa Kawa Tuna, se encuentra en el
Índico y en el
Pacífico occidental y los
machos pueden llegar alcanzar los 100 cm de
longitud total y los 14 kg de peso.
La especie Euthynnus alletteratus se encuentra en los mares y océanos tropicales y subtropicales, incluyendo el Mar Mediterráneo, el Mar Negro, el Mar Caribe y el Golfo de México, y los machos pueden llegar alcanzar los 122 cm de longitud total y los 16,5 kg de peso.
La especie
Euthynnus lineatus se encuentra desde
San Simeón (California,
Estados Unidos) hasta las
Islas Galápagos y el norte del
Perú, y los
machos pueden llegar alcanzar los 84 cm de
longitud total y los 9,1 Kg de peso.
Y dentro de los denominados bonitos, llegamos a los más conocidos por nosotros incluidos en el género Sarda. Este género incluye especies como el bonito australiano (Sarda australis Macleay, 1881), el bonito del Pacífico Oriental (Sarda chiliensis chiliensis Cuvier, 1832), el bonito del Pacífico (Sarda chiliensis lineolata Girard, 1858), el bonito rallado (Sarda orientalis Temminck & Schlegel, 1844), y el bonito del Atlántico (Sarda sarda Bloch, 1793).
El bonito del Atlántico (Sarda sarda Bloch, 1793) pertenece a la familia biológica Scombridae, en el orden de los Perciforme, y al género Sarda. Antes hemos dicho que conviene diferenciar entre el bonito del sur (Sarda sarda Bloch, 1793), también llamado bonito común o del Atlántico, y el bonito del norte (Thunnus alalunga) denominado albacora o atún blanco perteneciente a la familia biológica Scombridae y al género Thunnus.
Sólo es bonito del norte (Thunnus alalunga) el que sobrepasa los 4 Kg de peso y se captura en el mar Cantábrico con anzuelo para que el pez no sufra demasiado y ofrezca una mayor calidad en su carne. El bonito del norte se diferencia del atún (Thunnus albacares y Thunnus thynnus) principalmente por la longitud de la aleta pectoral, que en el bonito del norte es bastante más larga, así como por la rayas oblicuas de color oscuro que el bonito del norte presenta en ambos lados de la zona dorsal.
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| Bonito del norte (Thunnus alalunga) | Bonito del sur (Sarda sarda) |
El bonito del sur (Sarda sarda Bloch, 1793), también llamado bonito común o del Atlántico, que llega a nuestras pescaderías se pesca en el Pacífico Oriental, el Atlántico Tropical o Caribeño, en el mar Mediterráneo e, incluso, en las costas de Australia. Por tanto, es un pez de aguas templadas y tropicales, que vive en profundidades medias y nada formando grandes bancos o cardúmenes que se acercan a la costa sólo en primavera. La temporada de pesca del bonito del sur se da en los meses de mayo, junio, julio, agosto, septiembre y octubre; a este periodo se le conoce con el nombre de 'costera del bonito', tiempo en que el abastecimiento a los mercados logra que el precio sea también suculento.
El bonito del sur posee un cuerpo esbelto y alargado, algo comprimido; se caracteriza por su enorme boca (el bonito del norte la tiene más pequeña) con dientes cónicos y pequeños, así como por sus ojos más grandes y redondos. La talla mínima legal de pesca en España es de 52 cm, talla ésta que en la pesca deportiva en las costas mediterráneas españolas no se respeta habitualmente. Puede alcanzar una longitud de unos 90 cm y pesar hasta 10 Kg, pero lo más común es que su longitud sea de 30 a 50 cm y su peso de 1 a 3 Kg. Es de color azul plateado, observándose en su vientre reflejos irisados. Lo ejemplares más jóvenes presentan el dorso azul con rallas oscuras que descienden por los costados y que son atravesadas por otras longitudinales. En los peces adultos, éstas últimas son más visibles. Es un animal carnívoro que se alimenta de peces pelágicos (los que nadan en aguas superficiales), que forman cardúmenes, como las sardinas, anchoas o boquerones y jureles, a los que ataca en grupo.
Al género Sarda. pertenecen, además del bonito del sur o bonito común (Sarda sarda Bloch, 1793), otras especies, tales como:
El bonito australiano (Sarda australis Macleay, 1881), que se encuentra al sudeste de Australia y Nueva Zelanda; los machos pueden llegar alcanzar los 180 cm de longitud total y los 9,4 kg de peso.
El bonito mono o rallado (Sarda orientalis Temminck & Schlegel, 1844), que se encuentra en el Pacífico oriental: desde las Islas Hawaii y la costa continental de los Estados Unidos, hasta la Península de Baja California, Cabo Blanco (Perú ), las Islas Galápagos y el Golfo de Guayaquil; los machos pueden llegar alcanzar los 102 cm de longitud total y los 10,7 kg de peso.
El bonito del Pacífico Oriental (Sarda chiliensis chiliensis Cuvier, 1832), que se encuentra desde el norte del Perú hasta Talcahuano (Chile); los machos pueden llegar alcanzar los 102 cm de longitud total y los 11,3 kg de peso.
El el bonito del Pacífico (Sarda chiliensis lineolata Girard, 1858), que se encuentra desde Alaska hasta la Península de Baja California e Islas Revillagigedo; los machos pueden llegar alcanzar los 102 cm de longitud total y los 11,3 kg de peso.
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| Bonito australiano (Sarda australis Macleay, 1881) | Bonito mono o rallado (Sarda orientalis Temminck & Schlegel, 1844) | Bonito del Pacífico Oriental (Sarda chiliensis chiliensis Cuvier, 1832) | Bonito del Pacífico (Sarda chiliensis lineolata Girard, 1858) |
Composición nutritiva de 100 g de bonito en general:
|
P.C. % |
Kcal. |
H. C. |
|||||||
| 65 | 138 | 22,2 | Cero | Cero | 5,4 | 1,4 | 1,1 | 2,4 | 40,5 |
|
7,2 |
1,2 |
9,0 |
20,7 |
0,63 |
73,8 |
35,1 |
297 |
184 |
0,20 |
|
0,11 |
16,0 |
0,36 |
13,5 |
2,7 |
Cero |
Cero |
36,0 |
4,5 |
0,81 |
P.C.: Porción comestible en % de un alimento; H. C.: Hidratos de carbono; AGS: Ácidos Grasos Saturados; AGM: Ácidos Grasos Monoinsaturados; AGP: Ácidos Grasos Poliinsaturados; Ca: Calcio; Fe: Hierro; Mg: Magnesio; Zn: Zinc; Se: Selenio; Na: Sodio (sal); K: Potasio (sal); P: Fósforo.
Composición nutritiva de 100 g de bonito en aceite:
|
P.C. % |
Kcal. |
H. C. |
|||||||
| 100 | 203 | 24,9 | Cero | Cero | 11,5 | 1,8 | 3,1 | 5,4 | 46,7 |
|
8,0 |
1,0 |
37,0 |
29,0 |
1,1 |
82,2 |
320 |
230 |
200 |
0,050 |
|
0,11 |
17,8 |
0,42 |
15,5 |
5,0 |
Cero |
Cero |
26,0 |
3,1 |
7,2 |
P.C.: Porción comestible en % de un alimento; H. C.: Hidratos de carbono; AGS: Ácidos Grasos Saturados; AGM: Ácidos Grasos Monoinsaturados; AGP: Ácidos Grasos Poliinsaturados; Ca: Calcio; Fe: Hierro; Mg: Magnesio; Zn: Zinc; Se: Selenio; Na: Sodio (sal); K: Potasio (sal); P: Fósforo.
Observando las tablas anteriores podemos ver que al bonito en aceite vegetal es más nutritivo que el bonito fresco, con el único inconveniente de que el primero aporta más calorías y más sales de sodio.
El bonito es un pescado azul (con su cola en forma de 'tijera'; los pescados blancos suelen tenerla en forma de 'abanico'), por lo que su contenido graso es elevado en comparación con el de los pescados magros. Posee unos 5,4 gramos de grasa por cada 100 gramos de porción comestible. Su grasa es rica en ácidos grasos omega-3 (ácido grasos poliinsaturados: 2,4 g/100 g de Porción Comestible) que contribuye a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos en sangre, además de hacer la sangre más fluida, lo que rebaja el riesgo de formación de coágulos o trombos (ver Marcadores Bioquímicos Séricos Cardíacos, escrito por mi en el año 2009). Colabora así en la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, y es por ello que se recomienda su consumo y el de otros pescados azules. Además, el bonito, como el resto de los pescados, es buena fuente de proteínas de alto valor biológico y posee cantidades diversas de vitaminas y minerales. Entre las vitaminas se encuentran las del grupo B, obteniendo un sobresaliente en la B3 (16,0 mg / 100 g de Porción Comestible) y la B12 (2,7 ug / 100 g de Porción Comestible), ésta última en cantidad superior a muchos pescados y carnes. En general, estas vitaminas del grupo B nos permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos, es decir, hidratos de carbono, grasas y proteínas, e intervienen en numerosos procesos de gran importancia para el organismo entre los que se encuentran la formación de glóbulos rojos, la síntesis de material genético o el funcionamiento del sistema nervioso y del sistema de defensas. La vitamina B12 sólo se halla de manera natural y en cantidades importantes en carnes, huevos y quesos, y es preventiva frente a las anemias macrocíticas y megaloblásticas (ver Anemias y Poliglobulias, escrito por mi en el año 2006) . El bonito, por ser un pescado graso, también posee vitaminas liposolubles, como la A y la D, que se acumulan de manera principal en sus vísceras (hígado, sobretodo) y en el músculo. La vitamina D favorece la absorción de calcio, su fijación en los huesos y regula el nivel de este en la sangre, mientras que la vitamina A contribuye al mantenimiento, crecimiento y reparación de las mucosas, piel y otros tejidos del cuerpo. Favorece la resistencia frente a las infecciones y es necesaria para el desarrollo del sistema nervioso y para la visión nocturna. También interviene en el crecimiento óseo y participa en la producción de enzimas en el hígado y de hormonas sexuales y suprarrenales. En relación con los minerales, el bonito posee cantidades interesantes de potasio, fósforo, magnesio y hierro, además de yodo. El yodo es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides que regula numerosas funciones metabólicas, así como el crecimiento del feto y el desarrollo de su cerebro. El magnesio se relaciona con el funcionamiento del intestino, los nervios y los músculos. También forma parte de huesos y dientes y mejora la inmunidad, además de poseer un suave efecto laxante. El hierro es necesario para la generación de hemoglobina, proteína que transporta el oxígeno desde los pulmones a todas las células y su aporte adecuado previene la anemia ferropénica. El inconveniente del bonito es su contenido en purinas, que en el organismo se transforman en ácido úrico, por lo que no se aconseja su consumo excesivo en caso de hiperuricemia o gota.
El bonito ofrece más posibilidades a la hora de prepararlo y conservarlo que otros muchos pescados, dada la consistencia de su carne. Es habitual que frente al bonito fresco se encuentren en el mercado conservas de bonito (al natural, en escabeche o en aceite vegetal), bonito congelado o mojama de bonito. Este pescado es considerado como unos de los más apreciados y de mayor valor gastronómico. Presenta la ventaja de que cualquiera de sus partes puede aprovecharse para elaborar muy diversos platos en los que siempre se obtiene un sabor y aroma exquisitos. Las presentaciones más habituales que podemos encontrar de bonito en las pescaderías son: en medallones (rodaja de 1 a 3 cm de grosor), en mariposa (separada la espina dorsal, con cabeza y cola y abierto el pescado en forma de mariposa) o en filetes. Su tronco se emplea para elaborar estofados con cebolla y tomate, y otras hortalizas y verduras, mientras que las patatas son el acompañamiento más común para su cola. Las rodajas y los lomos de bonito resultan muy sabrosos cocinados 'a la plancha' o 'a la parrilla'. Si se consume crudo, lo más habitual es en forma de carpaccio. La carne desmenuzada de bonito también sirve de base para elaborar albóndigas, hamburguesas, empanadas, pimientos rellenos, lasañas o canelones. Resulta muy sabroso y jugoso el bonito marinado en aceite de oliva, zumo de limón y pimienta negra en grano. Es exquisito en escabeche. Si se prefiere añadir el bonito a una ensalada o elaborar huevos rellenos, se dispone de bonito en conserva, listo para consumir en cualquier momento.
Dentro de la variedad de platos populares que se elaboran con bonito, entre los más conocidos se encuentran las empanadas y empanadillas, los pasteles de pescado, los hojaldres, las tortillas e incluso los platos de pasta. El bonito, además, es protagonista de algunos de los platos de pescado con más tradición gastronómica, como es el caso del marmitako, oriundo del País Vasco; el bonito a la riojana, el bonito con tomate o bonito a la sidra son otros ejemplos. Y, por supuesto, la ventresca, es decir, la parte del bonito más valorada y de una calidad tal que un simple cocinado 'a la plancha' es capaz de sacar su mejor sabor; también se suele acompañar con un refrito de ajo y guindilla que se añade a la ventresca una vez asada.
El marmitako es un estofado de bonito con patatas acompañado de salsa vizcaína (con tomate, cebolla, ajo, pimientos verdes y pimientos choriceros). El bonito a la riojana es un guiso de bonito con tomate y pimientos. El bonito a la sidra es un estofado que incorpora cebolla y sidra.
Elaboración.
Una vez limpio, poner a marinar un buen trozo de lomo de bonito del sur durante 1 hora, en algo de vinagre y de vino blanco seco, unos dientes de ajo pelados, 1 pizca de tomillo y 1 hoja de laurel, algo de sal y de pimienta negra 'recién molida', y 1 chorro de aceite de oliva. Después, escurrirlo, secarlo con papel absorbente, enharinarlo, y dorarlo, en cazuela al fuego, con algo de manteca de cerdo y un buen trinchado de cebolla blanca; añadir 2 cucharones de líquido de la marinada; agregar unos puñados de aceitunas verdes deshuesados y espolvorear con perejil 'fresco y picado'. A fuego lento, reducir la salsa a poco más de la mitad. Probar y ajustar el punto de sal. Servir caliente.
Esta receta no se
prepara solo con
bonito
del sur, porque incluye en su
guiso más o diferentes
pescados. La
bourride
es una especialidad gastronómica del pueblo costero
mediterráneo
francés de
Sète (en el departamento del
Hérault). Su nombre viene de
bourrido que en el
idioma provenzal quiere decir hervido.
Está emparentada con la otra gran
sopa
provenzal cuyo origen se atribuye a las
ciudades de
Marsella y
Tolón:
la sopa
Bouillabaisse. Pero, en realidad, su
origen es
fenicio, y en concreto proviene de la
península de
Focea (en
Asia Menor o
Antolia,
actualmente en
Turquía); cuando los fenicios llegaron a las
costas mediterráneas de
Francia y
España
asentándose en ellas, trajeron consigo estos guisos
a base de
pan, que en cierto modo y manera
fueron los precursores de nuestros
calderos de pescado y de los
arroces de pescado, cuando en
nuestro
Levante Español fue sustituido el
pan por el grano de
arroz
en estos guisos. La
bourride se empieza con un
estofado
de
pescados blancos y
azules
(sobre todo con
rape) a los que se les añade una
brunoise de
hortalizas
y
verduras (apio,
puerros, zanahorias
y cebollas, por lo general). La
salsa obtenida del
guiso se espesa con
salsa Mahonesa y se presenta con
picatostes untados con
ajo. Deben utilizarse al menos 3
clases de pescado de las indicadas en esta
receta.
Ingredientes para 6 personas: 1,5 Kg de pescado fresco (anguila de mar, merluza, lubina, dorada, lucio y salmonete); 1/2 L de aceite de oliva; 1 cebolla blanca grande (pelada y partida a trozos); 12 rebanadas de pan (de 1 cm de grosor); 1 rama de hinojo; 1 pizca de tomillo; 1/2 hoja de laurel; 1 poco de mondadura o piel de naranja seca; 1 limón; 10 yemas de huevos frescos; 6 dientes de ajo, y, algo de sal y de pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
Machacar
los dientes de ajo pelados en el mortero
junto con 1 poquito de sal, añadir 2
yemas de huevo y remover con la mano del
mortero hasta obtener una pasta fina;
incorporar, después, el aceite de oliva, al
principio gota a gota, luego en hilillo fino, como si se preparara una
salsa Mahonesa; cuando vaya espesando
demasiado, aclarar con unas gotas de zumo de limón
(colado para evitar pepitas y residuos fibrosos).
Esta salsa es el llamado
Le Grand Alïoli
Provenzal (grand
alïoli o
alïoli garni
) que se sirve con
verduras y hortalizas.
En una cazuela, poner una capa de picadito de cebolla, el hinojo, el tomillo, el laurel y la corteza de naranja; colocar encima el pescado bien limpio y preparado para la cocción, regarlo con 1,5 litros de agua caliente, salpimentar, ponerlo fuego vivo hasta que hierva y dejarlo cocer durante 12 minutos.
Colocar las rebanadas de pan en un plato hondo y mojarlas con 1 poco del caldo de pescado obtenido (colado para evitar espinas). En una cazuela aparte, mezclar 8 yemas de huevo con 6 cucharadas soperas de alïoli, diluir con el caldo de pescado sobrante pasado por colador de malla fina; colocar la cazuela sobre fuego moderado e ir mezclando hasta obtener la consistencia justa (evitar que la salsa llegue a hervir y se enganche a la cuchara de madera). Debe resultar una crema ligera y aterciopelada. Recubrir las rebanadas de pan del plato hondo con esta salsa. Colocar el pescado en una fuente y servirlo caliente, acompañado de la salsa alïoli sobrante en salsera aparte y las rebanadas de pan a la salsa de ajo y huevo.
Bonito en Escabeche de Antonio González Pomata.
El periodista y
escritor gastronómico
ovetense-alicantino
don Antonio González Pomata (1926-2008) dedicó treinta años de intensa labor en
la defensa y difusión del valor cultural y gastronómico de lo autóctono de las
tierras alicantinas. Inició su trayectoria periodística en la década de los
cincuenta con reportajes en el Semanario Sábado de
Alicante.
En 1963 se incorporó a la redacción del
periódico Información, donde colaboró durante
más de treinta años. Fue autor de diversos libros, como 'Alicante ver y
contar', 'Partidas, personajes y cosas del Elche rural', 'Postres,
repostería y licores de Alicante', 'Alicante, rutas de arte, historia
leyenda y tradición', 'Cocina alicantina' o 'La cocina de la mar',
así como redactor de diversas series de reportajes periodísticos de índole
alicantino.
Ingredientes
para 6 personas: 1
bonito
del sur de 1 Kg aproximadamente; 4
dientes de
ajo; 3 hojas de
laurel; 1 vasito de
vinagre; algo de
sal; y, el necesario
aceite de oliva.
Elaboración.
En un mortero, machacar los dientes de ajo pelados, con algo de sal, y las hojas de laurel, agregar el vinagre y remover. Limpiar el bonito y cortarlo en rodajas; sofreírlas en sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente; agregarle, por encima, el majado de ajo, laurel y vinagre del mortero y seguir cociendo durante unos 3 minutos; apagar el fuego y dejar reposar el guiso en la sartén. Se sirve caliente o frío, y al cabo de dos días, dejando reposar tapado en el frigorífico, está aún mucho más bueno.
"Mojama proviene del nombre árabe musama. Los árabes curaban el atún cubierto de sal y dejado a orear , al sol, con el fin de conservar el preciado alimento. La mojama se puede confeccionar con cualquier tipo de atún o bonito, incluso con caballa u otros pescados, pero la mojama más apreciada es la que se elabora con atún rojo. Para hacer la mojama se extraen los lomos del atún o del bonito, se lavan y se cubren de sal gruesa prensando bien las piezas. Así se dejan varios días (dos, cuatro… dependiendo del tamaño de las piezas), después se vuelve a lavar para retirar el exceso de sal y se deja secar en un lugar bien aireado. Durante este proceso el atún o bonito cambian de color, pasando a ser rojo; al continuar perdiendo agua se encoje y su textura se vuelve más firme, y al final se parece a un lomo de cerdo curado o lomo embuchado pero con una forma diferente. Cuando el atún ya se ha transformado en mojama, se vuelve a limpiar y se envasa al vacío. La mojama se elabora donde el clima cálido propicia el proceso de secado, en la costa mediterránea de Murcia, Alicante, Valencia y Castellón, o en la costa mediterránea y atlántica andaluza. La degustación de la mojama es sublime, y no necesita más preparación que un buen aceite de oliva para aliñar las finas lonchas que se sirven"... Del Blog 'GastronomiayCia', modificado por nosotros.
"La
mojama
(del árabe clásico mušamma‘, 'hecho cera') es una
salazón muy apreciada del
atún y bonito,
hecha con los lomos del
descargamento y el
descargado de las
partes nobles de estos
pescados tras sufrir un proceso de curación
en salazón y oreo. Es un producto típico de la costa
atlántica
andaluza (especialmente de los municipios
costeros de
La Janda,
provincia de Cádiz y en
Ayamonte e
Isla Cristina,
provincia de Huelva), y en menor medida de la
Región de Murcia y
Comunidad Valenciana. En
Andalucía,
Isla
Cristina y
Barbate suman el 75 % de la producción total.
De cada
atún se extraen entre una y dos
docenas de tiras de carnes prietas de las
zonas ya citadas. Se meten, prensándolas, durante uno o dos días, en
sal gruesa y
se le quita la sal al día siguiente.
Seguidamente, se purgan durante un par de días envueltas en sacos húmedos, para
que pierdan el excedente de líquido, y se lavan muy bien, procediendo luego a su
secado al aire durante unos 15 ó 20 días, según el viento sea de
levante o
poniente. La mojama suele presentarse
cortada en lonchas muy finas de 2 a 3 mm y aderezadas con
aceite de oliva. En algunas ocasiones se
acompañan en el plato de
almendras o
cualquier otro
fruto seco, y, en otras, se
aromatizan con
romero o se presentan con
tomate rallado aderezado con
aceite de oliva y algo de
sal"... De la 'Enciclopedia
Wikipedia', modificado por nosotros.
Los lomos de bonito o atún se deben dejar secar en el interior de una 'carnera': caja de malla metálica fina para impedir que entren insectos voladores, o bien impregnar los lomos con una mezcla de aceite de oliva y pimentón rojo, ya que éste último es un repelente para los insectos.

Las fotografías insertadas en la diapositiva pertenecen a don Antonio Devis
Estofado de Bonito con Cebolla y Tomate.
Receta muy sencilla y ligera de bonito guisado con cebolla, vino blanco seco, harina, y tomates. Es típico del norte de España. Es una buena opción para una comida sana y ligera.
Ingredientes
para 4 personas: 1 Kg de
bonito
del sur cortado a rodajas o a trozos regulares sin su
piel; 2
cebollas blancas grandes; 4
tomates maduros; 1 cucharadita de
harina; 1 vaso de
vino blanco seco; 1 pizca de
tomillo
y
laurel; algo de
sal; y, el necesario
aceite de oliva para sofreír.
Elaboración.
En una sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente, sofreír las cebollas peladas y picadas hasta que se tornen transparentes; agregar la harina y remover; añadir los tomates pelados y sin simientes (previamente escaldados en agua hirviente durante unos instantes para poder pelarlos con facilidad) y mezclar bien; incorporar el vino blanco, la sal, y las hierbas aromáticas, remover y dejar cocer durante unos 15 minutos. Por último, añadir las rodajas de bonito y seguir cociendo, a fuego lento, durante otros 10 minutos más. Servir caliente.
Estofado de Bonito con Patatas.
Ingredientes para 6 personas: 1 Kg de bonito del sur cortado a trozos regulares sin su piel; 2 Kg de patatas nuevas; 2 pimientos choriceros; 1 cebolla blanca; 5 pimientos verdes alargados; 6 cucharadas soperas de tomate frito; 1 poco de perejil 'fresco y picado'; 2 dientes de ajo; 1 hoja de laurel; 1 vaso de vino blanco seco; 1 litro de caldo de pescado; el necesario aceite de oliva para sofreír; 1 poco de pimentón rojo dulce y ahumado; y, algo de sal y de pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
Cortar el bonito a trozos regulares sin su piel y espinas (que se aprovechan para hacer el caldo de pescado, junto con 1 cebolla, 1 cubito de caldo de pescado liofilizado y agua hirviendo). Preparar el caldo de pescado y colarlo. Pelar las patatas y cortarlas a trozos irregulares haciendo palanca con la hoja de un cuchillo. En amplia sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente pochar la cebolla y el ajo pelados y picados; cuando este rehogado empiece a transparentar añadir los pimientos verdes cortados a trocitos y dejar cocer; agregar el vino, los trozos de patata, el tomate frito, y seguir cociendo; añadir el pimiento choricero cortado a trocitos y el pimentón rojo y remover; verter caldo de pescado suficiente como para cubrir las patatas, manteniendo la cocción a fuego lento hasta que éstas estén en su punto; incorporar los trozos de bonito, salpimentar, espolvorear con el perejil picado, remover y mantener la cocción durante 10 minutos más; retirar del fuego y dejar reposar. Servir caliente.
Albóndigas de Bonito con Salsa de Tomate.
Ingredientes
para 4 personas: 250 g de lomo de
bonito
del sur
fresco (limpio de espinas y sin su piel);
1
huevo duro; 2
pepinillos en vinagre; 2
pimientos del
piquillo; la
miga de pan de 1
rebanada de
pan de molde o
inglés; 200
mL de
leche; 1 diente de
ajo; 1 poco de
perejil 'fresco y picado'; 1 poco de
pan rallado; y, algo de
sal. Para la salsa:
2
tomates maduros grandes
(o un bote de
tomate en conserva al
natural de 400 g),
1
cebolla blanca; 2
dientes de
ajo; la mitad de 1
guindilla
grande; 1/2
pimiento rojo; 1 poco de
azúcar
(para disimular la acidez del tomate);
algo de sal; y, unas hojas de
albahaca. Y el necesario
aceite de oliva para sofreír.
Elaboración.
Preparar la salsa de tomate: Pelar y picar finamente la cebolla. En una sartén, a fuego suave, con aceite de oliva caliente, pochar el picadito de cebolla junto con la media guindilla y 1 poco de sal gruesa; cuando la cebolla empiece a transparentar añadir los ajos (pelados y picados finamente) y el pimiento rojo cortado a trocitos; agregar los tomates sin piel (se pueden exprimir en una exprimidora manual de naranjas, para obtener su pulpa de un modo muy fácil y limpio) o el tomate en conserva al natural (que ya viene sin piel); añadir el azúcar, remover, probar y ajustar el punto de sal; espolvorear con las hojas de albahaca picadas y seguir cociendo; cuando la salsa esté en su punto, pasarla por un pasapurés o colador chino, y reservarla.
Preparar las albóndigas: En un cuenco adecuado, sumergir en la leche la miga de pan hasta que quede bien empapada. Limpiar bien el bonito, retirar su piel y espinas, y cortarlo en trozos regulares (si no lo han hecho ya en la pescadería). Picar los pepinillos, el ajo pelado, el huevo duro y el perejil; introducir todo en el vaso de la picadora, y triturar hasta conseguir una mezcla homogénea. En un cuenco adecuado, batir el huevo, incorporar la mezcla anterior, junto con la miga de pan escurrida, 1 poquito de leche, algo de sal, y mezclar todo muy bien; agregar pan rallado hasta obtener una masa consistente; con la ayuda de 2 cucharas soperas, ir haciendo bolas de tamaño medio con la masa, enharinarlas, y freírlas en sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente, sin que lleguen a dorarse del todo; retirarlas del aceite y escurrirlas sobre papel absorbente.
Poner la salsa de tomate en una cazuela, junto con las albóndigas y remover con cuidado; poner la cazuela al fuego y dar un hervor a su contenido. Servir caliente.
Nota.- Esta receta es del Blog 'Brujita en la Cocina', modificada por nosotros.
Hamburguesa de Bonito de Carme Ruscadella.
"Carme
Ruscadella es una cocinera que nació en
San Pol de Mar (provincia
de
Barcelona) en el año 1952 en el seno de una familia agricultora y
comerciante. Estudió el oficio de charcutera, además de comercio mercantil, y se
incorporó al negocio familiar (una
charcutería) junto a su marido. Enseguida incorporó una sección de
platos caseros para llevar. Compró la torre de delante de su tienda para abrir
junto a su marido Toni Balam, en julio de 1988, el
restaurante Sant Pau, que en sólo tres años
consiguió su primera estrella de la
Guía Michelín. En el año 2004, abrió un
restaurante de cocina catalana en Tokio, también llamado Sant Pau. En la
actualidad es la única mujer del mundo que posee cinco estrellas de la
Guía Michelín, tres por su restaurante en
Sant Pol de Mar, cerca de
Barcelona, y dos por su restaurante en
Tokio (Japón).
En España
es la cocinera con más estrellas de la
Guía Michelín, y cuenta además con la máxima
calificación (tres soles) de la
Guía Campsa-Repsol. Su cocina está fundamentada
en la tradicional
cocina catalana, pero dando siempre un toque de
modernidad. El hecho de abrir un restaurante en
Japón, y sus continúos viajes al país, ha hecho
que se interese por algunas técnicas culinarias de ese país, adaptándolas a la
cocina y productos catalanes. Se preocupa por que su cocina sea saludable, por
lo que se centra en los productos de temporada de su tierra, añadiendo
'cierta poesía' a lo que cocina. A menudo mezcla referencias
literarias en sus creaciones culinarias.
Trabajadora, alegre y generosa, no duda en transmitir sus conocimientos en
publicaciones editoriales para el gran público. Tiene, en la actualidad, 7
libros publicados: 'Diez
años de cocina en
el Sant Pau' (1998), en el que
explica la cocina familiar de su infancia y lo que aprendió en los años
trabajando como cocinera autodidacta en su restaurante; 'Carme
Ruscalleda: Del plato a la vida' (2000), con recetas presentadas
en dos versiones, una más elaborada para los restaurantes, y otra sencilla para
copiar sin dificultad en casa; 'Cocinar
para ser feliz' (2001, con traducción al castellano en 2002), su
mayor éxito, más de cien recetas fáciles y rápidas para disfrutar comiendo pero
sin renunciar a la cocina sana y natural; 'Un
any amb Carme Ruscalleda' (2004), recetas fáciles para cada mes
con productos de temporada; 'La
cuina més fàcil i moderna' (2006), recetas sencillas
para cada mes con productos de temporada, para animar a meterse en la cocina a
los que las recetas anteriores les parecieron complicadas; '100
Placeres para compartir' (Barcelona, 2010); 'La
cocina mediterránea de Carme Ruscadella'; 'CR20
Los veinte años del Sant Pau' (Barcelona 2009); 'La
cuina de Nadal: Plats de Festa' (2010); 'Cuina
a casa amb Carme Rusacadella' (2005) más recetas fáciles para
cada mes con productos de temporada; y, 'Carme
Ruscalleda's Mediterranean cuisine' (2007), con recetas que
funcionan, rápidas, modernas y saludables, todas con un toque vanguardista"...
De la 'Enciclopedia
Wikipedia', modificado por nosotros.
Ingredientes para 4 personas: 600 g de bonito del sur fresco y salvaje cortado en filetes; 30 g (2 cucharadas soperas) de cebolla tierna picada finamente; 15 g de pimienta verde 'recién molida' (1 cucharada sopera); 15 g (1 cucharada sopera) de pimiento rojo picado finamente; 1/2 diente de ajo pelado y picado finamente; 30 mL (2 cucharas soperas) de aceite de oliva; 1 poco de perejil 'fresco y picado'; algo de sal y de pimienta 'recién molida'; 4 rebanadas de pan integral de molde; 4 hojas de lechuga; 4 rábanos picados finamente; 4 hojas de lollo roso; 2 tomates maduros cortados a rodajitas; 50 g de aceitunas de Aragón deshuesadas; 4 lonchas de queso Emmenthal; 1 poco de aceite de oliva. Para la salsa Ketchup: 1/2 tomate maduro; 30 mL (2 cucharadas soperas) de aceite de oliva virgen extra para rehogar; 50 g de azúcar; y, algo de sal y de pimienta blanca 'recién molida'.
Elaboración.
Limpiar de pieles y espinas los filetes de bonito y picarlos finamente con la ayuda de un cuchillo afilado. Picar también muy finamente la cebolla, el pimiento, el ajo y el perejil. Mezclar el bonito con las verduras y hortalizas picadas y aliñar con algo de sal y de pimienta verde 'recién molida', junto con 2 cucharadas soperas de aceite de oliva. Triturar todo hasta obtener una mezcla homogénea. Formar 4 hamburguesas y reservarlas en la nevera. Lavar la lechuga, el lollo rosso y los rábanos; lavar y cortar el tomate en rodajitas y reservarlas; picar los rábanos y reservarlos. Deshuesar las aceitunas y cortarlas a trozos regulares. Triturar los ingredientes de la salsa Ketchup, y rehogar en sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente durante unos 10 minutos aproximadamente. Asar las hamburguesas en la plancha ligeramente untadas con aceite de oliva hasta dejarlas al punto; colocar 1 loncha de queso sobre cada hamburguesa. Tostar el pan integral de molde, repartir por encima los vegetales, hortalizas y los trocitos de aceituna, y añadir unos chorritos de aceite de oliva sobre cada preparación; por ultimo coronar cada plato con las hamburguesas y las lonchas de queso. Decorar, por encima, cada hamburguesa con queso y el plato de color blanco, con 1 poco salsa de Ketchup. Servir enseguida.
Nota.- Esta receta es del sitio Web 'Delicooks', modificada por nosotros.

Ingredientes para 4 personas: 60 g de mantequilla; 50 g de harina; 500 mL de leche; 1 lata pequeña de bonito al natural; 2 huevos frescos batidos; la harina y el pan rallado necesarios para rebozar; algo de sal; y, el necesario aceite de oliva para sofreír.
Elaboración.
El truco fundamental para preparar una buena receta de croquetas de bonito es la salsa madre Bechamel. Dependiendo de cómo se haga y, el tiempo que se le dedique, quedarán más o menos blandas y jugositas. En una sartén antiadherente, poner 2 cucharadas soperas de mantequilla y 3 ó 4 de harina de trigo y, a fuego lento, se remueve hasta que empiece a tomar un color dorado. Después se añade un vaso de leche que esté temperatura ambiente y se remueve con una cuchara de madera hasta conseguir una salsa homogénea. Cuando se mezclan harina y mantequilla al calor, estamos montando un roux; si no dejamos se dore la harina estaremos cocinando un roux blanco y si dejamos que ésta se dore estaremos cociendo un roux rubio; si, después, agregamos leche, y removemos, conseguiremos una salsa madre Bechamel, y si en vez de leche agregamos un caldo de pescado en este caso, de carne o de verduras estaremos frente a una salsa madre Aterciopelada o Veloutée.
Una vez se tiene preparada la salsa añadirle el bonito desmigado, remover y dejar enfriar tapando la sartén con un paño de cocina, siendo conveniente hacer esta mezcla de un día para otro, introduciéndola en la nevara una vez que se enfríe a temperatura ambiente ya que luego se podrá manipular mejor. Al día siguiente, enharinar las croquetas, bañarlas en huevo batido y rebozarlas en pan rallado; sumergirlas en el aceite de oliva caliente, en sartén al fuego, y dorarlas por todos sus lados, hasta que queden crujientes; escurrirlas sobre papel absorbente. Servirlas calientes en una fuente, acompañadas por una salsa Mahonesa servida en salsera aparte.

Ingredientes para 4 personas: 350 g de harina; 1 cucharada sopera (15 gramos) de levadura en polvo; 1 cucharadita de sal; 250 g de bonito en aceite vegetal; 1 cebolla blanca grande; 350 g de tomate natural triturado en conserva; 8 cucharadas soperas (8 x 15 mL) de aceite de oliva; 1 cucharada sopera (15 gramos) de manteca de cerdo; 1 huevo fresco; 3 huevos duros; 2 pimientos rojos grandes asados; otras 4 cucharadas soperas (4 x 15 mL) de aceite de oliva; y, unas ramitas de romero y de tomillo.
Elaboración.
En la superficie de mármol de la cocina, formar un volcán con la harina mezclada con la levadura; hacer un hueco o cráter en su centro superior y poner la sal, las 8 cucharadas soperas de aceite (que si ha sido frito y colado pues mucho mejor), 1 cucharada sopera de agua y la manteca de cerdo. Enharinarnos las manos, y trabajar la mezcla hasta conseguir una masa suave y elástica que no se pegue a las manos; dejar reposar la masa, en sitio fresco, durante 1 hora tapada con papel film; pasado este tiempo, cortar la masa en 2 porciones, y estirar una de ellas con el rodillo de madera o metálico hasta obtener una hoja delgada del tamaño y forma del molde que vayamos a usar. Engrasar el molde con 1 cucharada sopera de aceite de oliva bien repartida, y poner la hoja de masa sobre él.
Preparar el relleno: Calentar 4 cucharadas soperas de aceite de oliva, en sartén al fuego, y pochar la cebolla pelada y picada finamente hasta que transparente; incorporar el tomate y seguir cociendo hasta que se reduzca todo su líquido; añadir los pimientos asados sin su piel y cortados en tiras; en colador de metal de malla fina quemar con un soplete de cocina las ramitas de romero y tomillo hasta conseguir brasas y cenizas, y dejarlas caer sobre el sofrito consiguiendo de este modo que sepa a humo y a leña aunque estemos cocinando con gas; rehogar durante unos minutos más, y añadir el bonito desmenuzado en migas junto con los huevos duros finamente picados; probar y ajustar el punto de sal; retirar la sartén del fuego y dejar entibiar. Repartir el relleno sobre la hoja de masa que tenemos en el molde; estirar con el rodillo la masa restante que ya teníamos y dándole la forma oportuna cubrir con ella el relleno, humedecer los bordes haciendo presión para sellar la masa, hacer un agujero en su centro superior y con un pincel de silicona pintar la superficie con huevo batido. Introducir en el horno, previamente calentado a calor medio, y cocer durante 30 a 40 minutos o hasta que su superficie esté dorada. Podemos servir esta empanada caliente o a temperatura ambiente.
Pimientos del Piquillo Rellenos de Bonito.
Ingredientes para 4 personas: 2 cebolletas tiernas; 1 pimiento verde; 2 dientes de ajo; 1 tomate maduro; 2 latitas de bonito en aceite vegetal; 1/2 litro de salsa madre Bechamel; 12 pimientos del piquillo de Lodosa; 2 pimientos morrones asados; el necesario aceite de oliva para freír; y, algo de sal.
Elaboración.
Picar muy finamente las cebolletas peladas, el pimiento verde, los dientes de ajo pelados y el tomate sin su piel (se puede exprimir con un exprimidor manual de naranjas, y así obtener su pulpa de una forma muy cómoda); sofreír todo, en cazuela al fuego, con 1 poco de aceite de oliva caliente; incorporar el bonito desmigado, y rehogar, removiendo, durantes unos instantes; agregar la mitad de la salsa madre Bechamel, remover ligando todo muy bien, retirar del fuego, dejar entibiar, y rellenar con esta mezcla y santa paciencia los pimientos del piquillo.
Asar al horno los pimientos morrones, quitarles su piel y obtener su pulpa; triturarla en la picadora eléctrica, agregar el resto de la salsa madre Bechamel, probar y ajustar el punto de sal. Poner los pimientos del piquillo rellenos en una fuente refractaria, cubrirlos con la salsa descrita, introducir la fuente en el horno, precalentado a 160º Celsius, durante unos 10 minutos. Servir caliente.
Ingredientes para 4 personas: 12 placas de lasaña precocinadas; 500 g de bonito del sur fresco y salvaje; 2 bolas de queso Mozzarella; 1 pizca de hierbas provenzales [la composición de esta mezcla agrupa al tomillo, la mejorana, el orégano, el romero, la albahaca, el perifollo, el estragón, el laurel, la ajedrea, el espliego (lavanda)]; la salsa madre Bechamel necesaria. Para el pisto: 1 cebolla blanca grande; 1 calabacín; 1 berenjena; 1 pimiento rojo; 1 Kg de tomates maduros; 1 pizca de azúcar para disimular la acidez del tomate; el necesario aceite de oliva para sofreír; y algo de sal y de pimienta negra 'recién molida'.
Elaboración.
Limpiar el bonito de espinas y piel, lavarlo con agua, secarlo con papel absorbente, picarlo, salpimentarlo, y freírlo en sartén al fuego con un par de cucharadas soperas de aceite de oliva caliente; una vez dorado, reservar en un cuenco adecuado. En el mismo aceite pochar la cebolla pelada y picada hasta que se torne transparente; añadir el pimiento rojo cortado a tiras, junto con la berenjena pelada y cortada en cubos no muy grandes; remover, y dejar cocer durante 5 minutos a fuego lento; añadir el calabacín, limpio y sin pelar, cortado a trozos pequeños regulares, remover y seguir cociendo durante otros 5 minutos. Lavar los tomates, cortarlos por la mitad y exprimir su pulpa con un exprimidor manual de naranjas, añadir al sofrito y remover. Probar y ajustar el punto de sal y pimienta. Añadir 1 pizca de azúcar para disimular la acidez del tomate; cocer a fuego muy lento durante unos 20 minutos; cuando falten 5 minutos para terminar la cocción, añadir el bonito dorado y mezclar bien.
Mientras tanto, preparar las placas de lasaña (tal como indique las instrucciones del envase) y una salsa madre Bechamel que lleve 1 pizca de nuez moscada 'recién rallada'.
Harina
+
Mantequilla
caliente (en las mismas proporciones) =
Roux
+
Caldo corriente claro
(de pescado, carne o ave) =
Salsa madre
Veloutée
o
Aterciopelada
|
Colocar en una fuente refractaria 4 placas de lasaña y cubrirlas de salsa Bechamel y del sofrito que se ha preparado; cubrir cada preparación con otra placa; ir repitiendo el proceso formando capas (hasta 4); cubrir generosamente con salsa Bechamel y decorar con unas rodajas de queso Mozzarella espolvoreadas con hierbas provenzales. Gratinar en el horno hasta que su superficie esté dorada. Emplatar y servir caliente.

Ingredientes para 4 personas: 12 placas de canelones precocidas; 150 g de bonito en conserva de aceite vegetal; 1 taza de salsa madre de Tomate; 3 huevos duros; 3 tazas de salsa madre Bechamel; 4 cucharadas soperas de queso rallado; y, algo de sal, de nuez moscada 'recién rallada' y de pimienta negra 'recién molida'.
Elaboración.
Preparar las placas de lasaña (tal como indique las instrucciones del envase) y una salsa madre Bechamel que lleve 1 pizca de nuez moscada 'recién rallada'.
Harina
+
Mantequilla
caliente (en las mismas proporciones) =
Roux
+
Caldo corriente claro
(de pescado, carne o ave) =
Salsa madre
Veloutée
o
Aterciopelada
|
Preparar la salsa de Tomate (o adquirirla directamente en cualquier ultramarinos). Picar los huevos duros y desmigar el bonito; mezclar todo en un cuenco junto con la salsa de Tomate, salpimentar y remover. Ir montando los canelones con este relleno colocándolos en una fuente refractaria; cubrir con la salsa madre Bechamel y espolvorear con el queso rallado. Hornear a 200º Celsius hasta que la superficie esté dorada; retirar del horno, emplatar, y decorar con unas hojitas frescas de albahaca. Servir caliente.
"La marmita de bonito (conocido también como sorropotún o marmite en Cantabria, marmitako en el País Vasco y marmite en Francia) es un plato basado en el Thunnus alalunga (atún blanco o bonito del norte) o en el Sarda sarda (bonito del sur), cuyo origen se encuentra en los pescadores asturianos, cántabros y vascos (arrantzales en euskera). Se trata de un guiso de atún o de bonito con patatas, cebolla, pimiento y tomate, principalmente. En algunos lugares se sirve caliente en una cazuela de barro. La marmita es una olla de metal con tapa, y se debe a que antiguamente era uno de los pocos enseres de cocina que se llevaban a bordo de los barcos de pesca. Su nombre en castellano (marmita) o en francés (marmite) da nombre al plato en el oriente y el centro de la costa de Cantabria, conociéndose como sorropotún en el occidente, especialmente en San Vicente de la Barquera. Actualmente, se cocina con bonito del norte o bonito del sur, pero originariamente se hacía con cualquier otro pescado. El término marmitako en euskera significa literalmente en castellano 'de la marmita'. En la actualidad es un plato muy apreciado, en parte por la difusión que tiene la cocina en general, en parte porque es una de las formas más conocida de preparar el bonito, que al ser pescado azul, se valora mucho en las recientes tendencias nutricionales. Suele ser uno de los platos estrella de los concursos gastronómicos de cualquier fiesta cántabra y vasca, en especial de las localidades costeras. Existe la variante vegana, que sustituye el pescado por algas"... De la 'Enciclopedia Wikipedia', modificado por nosotros.
Ingredientes
para 4 personas: 1/2
Kg de
bonito del norte o
bonito
del sur limpio de piel y espinas;
1/2 Kg de
patatas nuevas; 2
zanahorias naranjas; 1
pimiento verde; 1
pimiento choricero (o,
en su defecto, 1
ñora);
2
cebollas blancas medianas; 1
diente de
ajo;
el necesario
aceite de oliva para sofreír; 2
tomates maduros; 1 litro de
caldo de pescado; 1 vasito de
txacolin
o de
vino blanco seco; 2 ramitas de
perejil 'fresco y picado'; 2
pimientas de Cayena (llamada
así por la ciudad de
Cayena, en la
Guyana Francesa);
y, algo de sal y de
pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
Dar un hervor al pimiento choricero y dejarlo en al agua de cocción para que se hidrate.
Picar la cebolla y dorarla ligeramente, en una olla grande al fuego, con aceite de oliva caliente; cuando transparente, añadir la zanahoria pelada y cortada en rodajas de 1/2 cm de grosor aproximadamente; agregar el pimiento verde cortado en juliana gruesa, el ajo pelado y picado finamente, y la pulpa de tomate (que se ha conseguido cortando por la mitad los tomates y exprimiéndolos con un exprimidor manual de naranjas) salpimentar levemente y cocer todo durante unos minutos vigilando que no se queme; regar con el txacolin y seguir cociendo para que se evapore su alcohol. Extraer la pulpa del pimiento choricero raspando suavemente con la hoja de un cuchillo, picarla y agregarla al sofrito. Agregar la pimienta de Cayena. Pelar las patatas, cortarlos en trozos irregulares, añadirlas al sofrito y remover. Regar con el caldo de pescado y seguir cociendo, a fuego lento, durante 30 minutos; si el caldo ha quedado demasiado líquido, aplastar 1 ó 2 trozos de patata con el tenedor y disolverlas; si está muy espeso, añadir algo más de caldo de pescado. Probar y ajustar el punto de sal y de pimienta. Retirar del fuego, y añadir el bonito cortado en tacos, dejando que cueza en el calor residual del caldo. Servir caliente.

Ingredientes para 6 personas: 1 Kg de bonito del sur limpio de piel y espinas; 3 pimientos morrones; 6 dientes de ajo; 1 cebolla blanca mediana; 2 cucharadas soperas de harina; 750 g de tomate en conserva al natural triturado; 10 cucharadas soperas (150 mL) de aceite de oliva; 1 pimienta de Cayena (llamada así por la ciudad de Cayena, en la Guyana Francesa); y, algo de sal y de pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
Pelar y picar la cebolla; rehogarla en sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente hasta que se torne transparente; agregar los pimientos cortados en tiras y remover; añadir la pimienta de Cayena y el tomate, rehogar durante 15 a 20 minutos a fuego suave. Pelar los dientes de ajo, dorarlos en cazuela de barro con el aceite de oliva restante, rescatarlos y ponerlos en un mortero. Cortar el bonito en tacos, salpimentar y enharinar ligeramente, y freírlos en el aceite de oliva donde se frieron los ajos, durante unos 2 minutos por cada lado. Majar los ajos en el mortero con algo de sal y diluir con 1 poco de agua. Cubrir el bonito con el sofrito y agregar el majado de ajos, remover y cocer durante 5 a 8 minutos. Probar y ajustar el punto de sal y de pimienta. Servir caliente.
Ingredientes
para 4 personas: 4 rodajas de
bonito
del sur (limpio de piel
y espinas) de 150 g cada una; 6
cebollas blancas medianas; 4
dientes de
ajo;
1 ramita de
perejil 'fresco'; 1 botella de
sidra natural
asturiana; 1 vaso de
fumet de pescado;
1 cucharada sopera de
tomate frito en conserva al natural;
1 pizca de
azúcar
para disimular la
acidez del tomate;
el necesario
aceite de oliva para sofreír; y, algo de
sal.
Elaboración.
Pelar y picar la cebollas y ajos; pochar en amplia sartén, al fuego, con 1 poco de aceite de oliva caliente, hasta que la cebolla transparente; agregar el perejil picado, la sidra y el fumet de pescado, y cocer hasta que el líquido se vaya reduciendo a nuestro gusto; pasar esta mezcla por el pasapurés o colador chino. De nuevo la salsa en una cazuela al fuego, agregarle el tomate natural frito, junto con 1 pizca de azúcar y remover; cuado arranque el hervor disponer en la cazuela las rodajas de bonito que deben quedar cubiertas por la salsa; disminuir la intensidad del fuego, ajustar el punto de sal, y cocer este guiso durante unos 10 a 12 minutos. Servir caliente.
Ventresca de Bonito Asada con Refrito de Ajo y Guindilla.
"En el despiece
del atún, también denominado ronqueo,
por el sonido que hace el cuchillo al rozar con el espinazo del
pez, se aprovechan todas las partes de este
magnífico pescado. Una de las más
interesantes por su textura y calidad es la ventresca.
Pero
¿qué
es la ventresca? Se trata de una pieza con forma triangular, que está situada en
la parte inferior del
pez, en
la zona próxima a la cabeza. Su nombre,
ventresca, alude a la parte del atún
donde está situada: la zona del vientre del atún;
aunque también se utilizan otras denominaciones, como ventrisca, ventrecha,
mentresca, barriga, ijar o ijada, todas ellas correctas, y más o menos
frecuentes, según la zona geográfica en la que nos encontremos. Las
características peculiares de la
ventresca que le dan su reputación de
exquisitez, son: su proporción de grasa, que le aporta un sabor mucho más
intenso, fino y delicado que el resto del pescado,
su carne de textura gelatinosa, y su
laminado, idóneo para preparar aperitivos,
conservas y para cocinar en el horno o a la
plancha. En el mercado se puede encontrar ventresca
fresca de atún y de bonito del norte,
en piezas que según el tamaño dan para 2 a 3 raciones, así como
conserva de ventresca en aceite de oliva,
que ofrecen mayoritariamente las principales marcas de
conservas de pescado. La ventresca fresca
es una pieza con un precio de mercado superior al resto de piezas del
bonito o el atún,
tanto por su exquisito sabor, como por su alto contenido en proteínas de alto
valor biológico y por su aporte de
ácidos grasos poliinsaturados, idóneos para
reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares. Una delicia más que nos
ofrece el mar"... Del Blog 'Directo
al Paladar', modificado por nosotros.
Los japoneses utilizan la palabra toro para denominar a la ventresca de atún rojo y blanco. Es decir no existe ningún atún toro tal como se puede ver escrito en la carta de servicios de algunos restaurantes o en la literatura gastronómica indocumentada.
Ingredientes
para 4 a 6 personas: 1 ventresca fresca de
atún rojo o de
bonito del norte o de
bonito
del sur de 1 Kg; 3 dientes de
ajo;
1
guindilla seca; unas cuantas ramas
de
perejil 'fresco'; el
aceite de oliva necesario para
sofreír; 1 poco de
vinagre
de
Jerez; y, algo de
sal.
Elaboración.
Disponer una amplia plancha de metal o sartén antiadherente al fuego, esparcirle por encima unos cuantos cristales de sal gruesa y esperar a que esté muy caliente la superficie. Cortar la ventresca en filetes gruesos, y disponerlos sobre la plancha; marcarlos por todos sus lados, pero no durante mucho tiempo para que en su interior queden jugosos. Mientras tanto, pelamos los dientes de ajo, los cortamos en láminas, y las sofreímos junto con la guindilla (que si es grandecita la habremos cortado a rodajitas), en sartén al fuego, con 1 poco de aceite de oliva caliente; cuando el ajo empiece a dorarse ligeramente agregar 1 chorrito de vinagre de Jerez y 1 poco de sal, y espolvorear generosamente con perejil 'fresco y picado'. Emplatar la ventresca asada, y rociarla con la salsa descrita. Servir caliente.
Bonito Encebollado Murciano de María Adela Díaz Párraga.
La cocina murciana es mediterránea por naturaleza, donde se rinde culto a las verduras y hortalizas y a las frutas, al trigo y a otros cereales, a las carnes de calidad y a los maravillosos frutos del mar. La excelencia de sus productos y la sabia sencillez de sus preparaciones, herencia de culturas romanas, árabes, aragonesas, andaluzas y castellanas, se traduce en una cocina auténtica, sabrosa y de gran calidad. Platos tan populares como el zarangollo, los arroces con verduras, los afamados michirones o el clásico pisto murciano, la dorada a la sal, las gustosas sopas de pescado, las chuletas de cordero en ajo cabañil, el caldero del Mar Menor, o los famosos pasteles de carne son solo una muestra de su rica gastronomía. Destacan también sus prestigiosos vinos y una variada y sugerente repostería.
Ingredientes
para 4 a 6 personas: 1 Kg de
bonito
del sur (limpio de espinas y
piel) en rodajas; 1 Kg de
cebollas blancas; 1
pimiento rojo grande; 3
dientes de
ajo;
1 poco de
harina;
1 vaso de
caldo de pescado (que
podemos hacer con los desechos del bonito);
el necesario
aceite de oliva para sofreír; unos cuantos
granos de
pimienta negra; 1 rama de
perejil 'fresco'; y, algo de
sal.
Elaboración.
En sartén, al fuego, con 1 poco de aceite de oliva caliente, pochar un picadillo de cebollas y ajos hasta que transparente; agregar 1 vaso de caldo de pescado y otro de agua, unos granos de pimienta y el perejil picado, remover y seguir cociendo. Remojar el pimiento cortarlo a tiras en agua muy caliente durante un rato, raspar su pulpa con un cuchillo y dejarla caer sobre el sofrito, dejando cocer todo un ratito más. Limpiar y cortar el bonito a tacos, enharinarlos y sofreírlos, en sartén al fuego, con aceite de oliva caliente; pasar los trozos dorados de bonito a una cazuela de barro; tamizar la salsa a través de un colador y verterla sobre el bonito, añadir 1 poco de aceite de freír, probar y ajustar el punto de sal, y dejar cocer todo a fuego lento durante 15 a 20 minutos. Servir caliente.
Bonito al Horno de Murcia de María Adela Díaz Párraga.
La
cocina murciana es
mediterránea por naturaleza, donde se rinde culto a las
verduras y
hortalizas
y a las
frutas, al
trigo
y
a otros
cereales,
a las
carnes de calidad y a los
maravillosos
frutos del mar. La excelencia de sus
productos y la sabia sencillez de sus
preparaciones, herencia de culturas romanas, árabes, aragonesas, andaluzas y
castellanas, se traduce en una cocina auténtica, sabrosa y de gran calidad.
Platos tan populares como el
zarangollo, los
arroces con verduras, los afamados
michirones o el clásico
pisto murciano, la
dorada a la sal, las gustosas
sopas de pescado, las
chuletas de cordero en ajo cabañil,
el
caldero del Mar Menor, o los famosos
pasteles de carne son solo una
muestra de su rica gastronomía. Destacan también sus prestigiosos
vinos y una variada y sugerente
repostería.
Ingredientes
para 4 a 6 personas:
4 filetes de
bonito
del sur
(Sarda sarda) de 150 g cada uno y de 1 cm de grosor
como mínimo; 1
cebolla
blanca
grande; 4
dientes de
ajo;
1 cucharada sopera de
Ketchup;
1 vaso de
aceite de oliva;
1 hoja de
laurel;
1 cucharada sopera de
perejil
‘fresco y picado’; el
zumo
de 1 limón;
1 pizca de
tomillo;
y, algo de
sal
y de
pimienta negra
‘recién molida’.
Elaboración.
En una amplia fuente, preparar una marinada a base de aceite de oliva, zumo de limón, la cebolla blanca pelada y cortada en aros, los diente de ajo pelados y enteros, el perejil picado, el tomillo desmenuzado, la hoja de laurel, algo de sal y de pimienta ‘recién molida’. Sumergir las piezas de bonito en esta marinada, y dejarla reposar en el frigorífico durante 1 hora. Precalentar el horno a 120º Celsius. En una amplia fuente refractaria colocar los filetes de bonito, regalos con la ½ del caldo de la marinada; distribuir los aros de cebolla y los ajos entre los filetes de bonito. Hornear durante unos 20 a 30 minutos. La otra mitad del caldo de la marinada nos puede servir una vez caliente para la decorar el bonito horneado con cebolla. Servir caliente.
Ingredientes
para llenar un molde (tipo cake aluminio antiadherente)
de 30
cm:
1 Kg de
bonito del sur
(limpio de espinas y piel); 1
cebolla blanca grande; 2
dientes de
ajo; 1 rama de
perejil 'fresco'; 1 chorrito
de
vino blanco seco; 1
huevo fresco y 1
yema de huevo fresco; 2
huevos duros; unas
aceitunas rellenas de pimiento rojo;
unos
pimientos del piquillo
(en conserva presentados en tiras); 1 cucharada
sopera de
pan rallado; y, algo de
sal y de
pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
Pelar la cebolla y los ajos y picarlos finamente; picar el perejil; rehogar todo en sartén, al fuego, con aceite de oliva caliente sin que llegue a dorarse. Desmenuzar la carne de bonito con los dedos, añadirle el rehogado anterior, el huevo fresco y la yema de huevo, el vino, y algo de sal y de pimienta; mezclar y amasar todo muy bien, añadiendo 1 cucharada sopera de pan rallado.
Untar el molde de horno con mantequilla fundida, ponerle una primera capa de la masa de bonito, encima las aceitunas bien distribuidas, poner otra capa de masa de bonito, poner los huevos duros cortados en gajos, cubrir con otra capa de masa de bonito, colocar las tiras de pimiento del piquillo, y acabar cubriendo con el resto de la masa de bonito; tapar con papel de aluminio y hacer presión con las manos para compactar la masa y que no quede ningún hueco. Meter el molde en el horno precalentado a 200º Celsius (con 1 cuenco con agua al lado para que no se reseque al mantener la humedad) y cocer durante 20 a 30 minutos (podemos clavarle una aguja y si sale seca es que esté su punto). Sacar del horno y dejarlo enfriar, desmoldar y cortarlo en rodajas de 1 cm de espesor. Servir en frío acompañado de salsa Mahonesa o salsa madre de Tomate en salseras aparte.

Ingredientes para 1 persona: 1 filete de bonito de sur de 150 g; unos pimientos verdes de Padrón; el necesario aceite de oliva para sofreír; y, algo de sal marina gruesa.
Elaboración.
Marcar el filete de bonito en una plancha muy caliente con algunos cristales de sal gruesa. En sartén al fuego con aceite de oliva caliente, sofreír los pimientos de Padrón con algo de sal. Servir caliente.
Bonito con Tomate de Antonio González Pomata.
El periodista y
escritor gastronómico
ovetense-alicantino
don Antonio González Pomata (1926-2008) dedicó treinta años de
intensa labor en
la defensa y difusión del valor cultural y gastronómico de lo autóctono de las
tierras alicantinas. Inició su trayectoria periodística en la década de los
cincuenta con reportajes en el Semanario Sábado de
Alicante.
En 1963 se incorporó a la redacción del
periódico Información, donde colaboró durante
más de treinta años. Fue autor de diversos libros, como 'Alicante ver y
contar', 'Partidas, personajes y cosas del Elche rural', 'Postres,
repostería y licores de Alicante', 'Alicante, rutas de arte, historia
leyenda y tradición', 'Cocina alicantina' o 'La cocina de la mar',
así como redactor de diversas series de reportajes periodísticos de índole
alicantino.
Ingredientes para 6 personas: 1 bonito del sur de 1 Kg aproximadamente; 4 dientes de ajo; 3 tomates maduros; algo de sal; y, 1 vaso de aceite de oliva.
Elaboración.
Limpiar el bonito, lavarlo, secarlo con papel absorbente, y cortarlo en rodajas; sofreírlo en aceite de oliva caliente y reservarlo. Pelar los dientes de ajo y picarlos; exprimir los tomates cortados por la mitad, y exprimirlos con un exprimidor manual de naranjas para obtener su pulpa. Sofreír la pulpa de tomate junto con el picadito de ajos y algo de sal; agregar el bonito al sofrito y cocer, a fuego lento y con la sartén tapada, durante algunos minutos. Servir caliente.
Bonito en Salsa Bilbaína de la Marquesa de Parabere.
La
Marquesa de Parabere fue el pseudónimo de la
cocinera y escritora gastronómica
vasca doña María Mestayer de Echagüe
(1877-1949). Era hija del
cónsul francés en
España. Durante su vida abre dos restaurantes
que tiene que cerrar debido a las crisis económicas tras la
Guerra civil española. El primer libro que
publica es 'Confitería y repostería', en 1930. El libro que le dio la
fama fue 'La cocina completa' un extenso
libro de cocina, publicado en 1933. Ambos
libros fueron publicados en la editorial
Espasa-Calpe y constituyen la denominada
'Enciclopedia Culinaria' de la Marquesa de Parabere. Ambos libros poseen un
espíritu fuertemente pedagógico.
La receta que ven a continuación está extraída de su libro 'La cocina completa', pero empleando nuestro lenguaje, no el que empleaba ella a la hora de escribir sus libros. Recomendamos que adquieran este libro para conocer las recetas culinarias del siglo XIX y XX en España y Francia.
Bilbao (en euskera también Bilbo) es un municipio español, situado en el norte del país, y una villa de dicho municipio, capital de la provincia y territorio histórico de Vizcaya, en la comunidad autónoma del País Vasco. La villa de Bilbao es la capital y única localidad del municipio. El núcleo urbano se encuentra rodeado por dos cadenas montañosas con una altitud media que no supera los 400 metros. Estas cadenas forman algunos de los límites naturales del municipio. Los principales municipios limítrofes son Sondica, Zamudio, Basauri y Baracaldo. La gastronomía bilbaína se asienta sobre los productos del mar y de la ría, como las angulas y el bacalao, siendo éste último un producto de vital importancia durante la escasez acaecida por el primer asedio carlista. Platos conocidos son el bacalao al pil pil, el bacalao a la vizcaína, la merluza en salsa verde, los chipirones o calamares en su tinta y postres como los canutillos de Bilbao. En cuanto a las bebidas destaca el chacolí, un vino blanco con Denominación de Origen Bizkaiako Txakolina. Existen una gran cantidad de Txokos (Sociedades gastronómicas) donde se disfruta de la gastronomía de la zona.
Ingredientes para 4 a 6 personas: 1 Kg de bonito del sur (limpio de espinas y sin su piel) cortado a rodajas; 3 cebollas blancas grandes; 3 ó 4 pimientos choriceros muy carnosos; 2 dientes de ajo; 2 cubitos de caldo de pescado Maggi; el necesario aceite de oliva para sofreír; 1 poco de agua; 1 pizca de azúcar; 1 poco de perejil 'fresco y picado'; y, algo de sal y de pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
Pelar
y picar las cebollas; pelar los
dientes de ajo y dejarlos enteros;
en sartén, al fuego,
pochar ambos ingredientes hasta que
transparenten; agregar 1 poco de agua,
el picadito de perejil, 1
pizca de azúcar,
sal y
pimienta, y dejar cocer, a fuego lento, hasta que la
salsa se ponga espesa y muy tierna.
Sumergir los pimientos choriceros en
agua muy caliente; una vez tiernos
rasparlos con una cuchara y extraer su pulpa;
agregar la pulpa de los pimientos a
la salsa y seguir cociendo a fuego
lento; cuando esté en su punto, pasar la
mezcla por el
colador chino, apretando mucho con el
envés de un cucharón para que pase casi todo obteniendo una
salsa espesita.
Lavar las rodajas de bonito, quitarles sus espinas y piel; salpimentar y enharinarlas; freírlas en sartén, al fuego, con 1 poco de aceite de oliva caliente. Pasarlas a una cacerola, verterles por encima la salsa descrita añadiendo el aceite del frito, poner la cacerola al fuego y dejar cocer a fuego lento hasta que él bonito esté tierno. Probar y ajustar el punto de sal y de pimienta; añadir los cubitos de caldo desmenuzados con los dedos y desleídos en 1 poco de agua caliente, remover y cocer, a fuego muy lento, durante 5 minutos más. Servir caliente.
Bonito a la Valenciana de la Marquesa de Parabere.
La
Marquesa de Parabere fue el pseudónimo de la
cocinera y escritora gastronómica
vasca doña María Mestayer de Echagüe
(1877-1949). Era hija del
cónsul francés en
España. Durante su vida abre dos restaurantes
que tiene que cerrar debido a las crisis económicas tras la
Guerra civil española. El primer libro que
publica es 'Confitería y repostería', en 1930. El libro que le dio la
fama fue 'La cocina completa' un extenso
libro de cocina, publicado en 1933. Ambos
libros fueron publicados en la editorial
Espasa-Calpe y constituyen la denominada
'Enciclopedia Culinaria' de la Marquesa de Parabere. Ambos libros poseen un
espíritu fuertemente pedagógico.
La receta que ven a continuación está extraída de su libro 'La cocina completa', pero empleando nuestro lenguaje, no el que empleaba ella a la hora de escribir sus libros. Recomendamos que adquieran este libro para conocer las recetas culinarias del siglo XIX y XX en España y Francia.
La
provincia de Valencia (en
valenciano, València) es una
provincia del este de
España, situada en el centro de la
Comunidad Valenciana. La capital provincial es
Valencia. Limita con el
mar Mediterráneo al este y con las provincias
de
Castellón y
Teruel al norte,
Cuenca y
Albacete al oeste y
Alicante al sur. En la gastronomía tradicional
de la ciudad, la famosa
dieta mediterránea, tiene un peso especial el
uso del
arroz, el
aceite de oliva, las
verduras de la
huerta y los
pescados y
mariscos de la
costa mediterránea.
El
plato más internacional de
Valencia es la
paella (nombre del recipiente donde se
cocina, que muchos llaman paellera), que en origen fue un plato humilde que cocinaban los habitantes del
marjal
de la
Albufera. Este plano tiene como base el
arroz, aunque se complementa con los
productos de la zona, fundamentalmente
pollo,
conejo,
pato,
caracoles,
legumbres,
hortalizas
y
verduras frescas. Hace mucho tiempo,
y en algunos sitios actualmente, las
paellas
se cocinaban o cocinan con
ratas blancas (rata d'aigua)
de la
Albufera. A lo largo del tiempo han aparecido
varias variantes de la paella, como la
realizada a base de
marisco
(copiada de la
Región de Murcia y de la
provincia de Alicante, provincia ésta en donde
hacemos más de 365 tipos y variantes de arroces en
paella, tantos o más como días tiene el año) y
verduras, o la que sustituye el
arroz por
fideos (chiquitines del calibre nº 4) la
denominada
fideuá, cuyo origen se dio en
el
Grao
de Gandía. Todos los tipos de paellas
y fideuás se suelen aderezar con
limón y no con
allioli, como se suele hacer en los
otros arroces de pescado típicos (el
arroz a banda o el
arroz negro). Otro plato cuya base es el
arroz es el
arroz al horno, elaborado en
cazuela de barro y en el horno, y cuyos
ingredientes principales son el
tomate, los
garbanzos, el
pimentón, varios
tipos
de
embutido, las
patatas, la
panceta y las
costillas de cerdo;
este plato, es uno de los más tradicionales y populares en la zona. Finalmente
el resto de platos elaborados con arroz son
el
arroz a banda con base de
pescado; o el
arroz negro, una variante del anterior, al
cual se le añade
tinta de calamar para conseguir su típico
color negro; el
arroz con acelgas, que además del
arroz y de las
acelgas lleva
alubias blancas,
patatas,
bacalao seco y, a veces,
caracoles; o el
arroz con alubias y nabos, un
arroz caldoso más propicio para la
temporada invernal. El
all i pebre es una típica
guiso valenciana cuyo origen se sitúa en la
Albufera; la variante más famosa de este plato
es la que utiliza
anguilas en su elaboración, la cual ha
conseguido una total supremacía sobre el resto, por lo que actualmente lo usual
es referirse con el nombre de
all i pebre,
al
all i pebre d'anguiles. En
Valencia también hay una gran tradición en
pasteles
y dulces, destacando por
su variedad los
bizcochos y las
tortas, como son la
coca de llanda, la
coca de Sachí, la
coca Cristina, la
coca de pasas y nueces, la
mona de Pascua o el
panquemado, aunque la variedad de
dulces también incluye a los
fartones, los
buñuelos, los
mazapanes, las
peladillas o las
rosquilletas, entre muchos otros. Los ingredientes principales son casi
siempre la
almendra, el
azúcar y la
miel,
debido a que muchos de los dulces que forman
parte de la cultura
gastronómica valenciana son de origen
andalusí. Por lo que respecta a las
bebidas, hay que destacar que la
horchata de chufa (preparada con
agua,
azúcar y
chufas) es la
bebida tradicional por antonomasia de Valencia. Otra
bebida típica es la
mistela de moscatel, un
vino de licor dulce pero de alta
graduación
alcohólica (Vol. 15%), el cual se elabora, añadiéndole al
mosto,
alcohol vínico o
aguardiente para interrumpirle la
fermentación. También es destacable el cóctel originario de la ciudad conocido
como
agua de Valencia, cuyos ingredientes
fundamentales son el
cava, el licor
triple seco y el
zumo de naranja; el
agua de Valencia fue creada una tarde del
verano del año 1973 en la
Cervecería Madrid, entre un actor y director de teatro
progre, nacido en
Elche y ya fallecido, llamado Pepe Marín y un servidor que escribe estas líneas, y he decirles
que la borrachera que cogimos creando el coctel
fue monumental; lo que pasa es que el origen del coctel
pasado el tiempo se lo atribuyó el dueño del cervecería el gallego
Constante Gil; la composición y preparación de esta
bebida fue la siguiente: pusimos en una jarra de cristal 7 cucharadas
soperas de
azúcar, 2 dedos de
vodka, 1 de
ginebra,
hasta la mitad de la jarra escanciamos
zumo de naranja
colado, y hasta casi arriba
champagne; una
vez removido todo con una larga cuchara de coctelería se le agregaban cubitos de
hielo para que estuviera muy fría; se sirve
en copas anchas de coctel.
Pero, bueno, vamos con el Bonito a la Valenciana de la Marquesa de Parabere.
Ingredientes para 2 a 3 personas: 500 g de rodajas de bonito del sur (limpio de espinas y sin su piel); 3 dientes de ajo; unas hebras de azafrán; 1 cubito de caldo de pescado Maggi; el necesario aceite de oliva para sofreír; 1 poco de harina; 1 poco de agua; 1 rama de perejil 'fresco y picado'; y, algo de sal y de pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
Poner aceite de oliva en una cacerola al fuego, agregar los dientes de ajo pelados y enteros, y dorarlos ligeramente; retirar a un plato y reservarlos. Salar ligeramente y enharinar las rodajas de bonito, freírlas en el aceite de los ajos; agregar 1 poco de harina, remover, dejarla dorar ligeramente, y desleírla con 1 poco de agua hirviendo. En un mortero majar los ajos, las hebras de azafrán y la pimienta, desleír con 1 poco de agua y agregar este majado al guiso. Dejar cocer a fuego moderado, sacudiendo de vez en cuando la cacerola para que espese la salsa; añadir el cubito de caldo (triturado entre 2 cucharas) y desleído en 1 poco de agua, y espolvorear con perejil picado. Servir caliente.
Bonito Estofado de la Marquesa de Parabere.
La
Marquesa de Parabere fue el pseudónimo de la
cocinera y escritora gastronómica
vasca doña María Mestayer de Echagüe
(1877-1949). Era hija del
cónsul francés en
España. Durante su vida abre dos restaurantes
que tiene que cerrar debido a las crisis económicas tras la
Guerra civil española. El primer libro que
publica es 'Confitería y repostería', en 1930. El libro que le dio la
fama fue 'La cocina completa' un extenso
libro de cocina, publicado en 1933. Ambos
libros fueron publicados en la editorial
Espasa-Calpe y constituyen la denominada
'Enciclopedia Culinaria' de la Marquesa de Parabere. Ambos libros poseen un
espíritu fuertemente pedagógico.
La receta que ven a continuación está extraída de su libro 'La cocina completa', pero empleando nuestro lenguaje, no el que empleaba ella a la hora de escribir sus libros. Recomendamos que adquieran este libro para conocer las recetas culinarias del siglo XIX y XX en España y Francia.
Estofado es el guiso que se prepara en una olla o cazuela con todos los ingredientes en crudo e incorporados todos juntos y a la vez. Esta técnica consiste en cocer a fuego lento y con el recipiente tapado para que no pierda sabor ni aroma; la cocción se realiza lentamente y el alimento se cuece en su interior sin quemar su exterior; los ingredientes son muy variados y los condimentos otorgan un sabor único, generalmente se utiliza aceite, vino o vinagre, cebolla, ajo y especias.
Ingredientes
para 4 personas: 500 g de
bonito
del sur cortado en tacos; 50 g de
tocino derretido; 4
cebollas blancas; 3 dientes de
ajo;
2
puerros; 1 vaso de
vino blanco seco;
1/2
onza (28,34 g
/ 2 = 14,17 g) de
chocolate amargo rallado; 1
chorretón de
aceite de oliva; 2 cucharones
(2 x 250
mL)
de
caldo de pescado; 1 cucharada sopera de
pan rallado; 1 rama de
perejil 'fresco'; 1 pedacito de hoja
de
laurel; y, algo de sal
y de
pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
En una cacerola al fuego, poner el aceite de oliva y el tocino picado; un vez derretido agregar los tacos de bonito y dorarlos bien; añadir el vino blanco, las cebollas peladas, los puerros (limpios y cortados a trozos) y los dientes de ajo pelados; salpimentar y dejar cocer con calma y tapado durante unas 2 horas, agregando caldo de pescado según vaya siendo necesario; casi al final incorporar el pan rallado y el chocolate amargo. Pasar la salsa por el pasapurés y añadirle 1 poco de caldo de pescado, si lo necesita. Probar y ajustar el punto de sal; calentar la salsa de nuevo y verterla por encima de los tacos dorados de pescado colocados en una fuente. Servir caliente adornado con rebanaditas de pan fritas.
Marmitako de la Marquesa de Parabere.
Ingredientes para 4 personas: 250 g de tacos de bonito del sur fresco y salvaje (limpio de espinas y piel); 1 cebolla blanca mediana; 2 dientes de ajo; 4 cucharadas soperas (4 x 15 mL) de aceite de oliva; 2 tomates maduros; 125 g de guisantes sin su vaina (o congelados para acabar antes); 3 patatas nuevas medianas; 2 cucharones y medio (250 + 250 + 125 mL) de caldo de pescado; 1 rama de perejil 'fresco'; 1 guindilla picante pequeña; y, algo de sal y de pimienta 'recién molida'.
Nota.- En esta receta, este guiso vasco se cocina y se presenta en cazuela de barro, aunque la palabra marmitako proviene de la marmita en la que se guisa.
Elaboración.
Pelar y picar la cebolla; pocharla en cazuela de barro, al fuego, con aceite de oliva caliente, hasta que se torne transparente; agregarlos tacos de bonito y rehogar bien; añadir 1 majado hecho en un mortero con los dientes de ajo (pelados) y el perejil picados, junto con 1 poco de sal gruesa; agregar, también, la pulpa del tomate rallado, los guisantes frescos (o de lata o congelados), y las patatas partidas en trozos grandes; adicionar el caldo de pescado; agregar 1 poco de pimienta, la guindilla, el pedacito de hoja de laurel, remover y cocer a fuego lento durante 1 hora. Colocar encima unas rebanadas de pan tostadas al horno. Servir caliente en la cazuela de barro.
Bonito Frío con Salsa Mahonesa de la Marquesa de Parabere.
La
Marquesa de Parabere fue el pseudónimo de la
cocinera y escritora gastronómica
vasca doña María Mestayer de Echagüe
(1877-1949). Era hija del
cónsul francés en
España. Durante su vida abre dos restaurantes
que tiene que cerrar debido a las crisis económicas tras la
Guerra civil española. El primer libro que
publica es 'Confitería y repostería', en 1930. El libro que le dio la
fama fue 'La cocina completa' un extenso
libro de cocina, publicado en 1933. Ambos
libros fueron publicados en la editorial
Espasa-Calpe y constituyen la denominada
'Enciclopedia Culinaria' de la Marquesa de Parabere. Ambos libros poseen un
espíritu fuertemente pedagógico.
La receta que ven a continuación está extraída de su libro 'La cocina completa', pero empleando nuestro lenguaje, no el que empleaba ella a la hora de escribir sus libros. Recomendamos que adquieran este libro para conocer las recetas culinarias del siglo XIX y XX en España y Francia.
Elaboración.

Cortar
el
bonito
del sur en rodajas
(limpio de espinas y piel); freírlas
en una sartén, al fuego, con
aceite de oliva caliente, o bien se cuecen en un
caldo corto durante unos instantes; retirar y dejar
enfriar. Confeccionar una
salsa Mahonesa condimentada con 1 pizca de
mostaza, 1 chorrito de
vinagre y 1 pulgarada de
pimienta 'recién molida'. Colocar el
bonito frío cortado a trozos en una fuente
redonda o en una rabanera, cubrir con la salsa Mahonesa
condimentada y adornar con 1 picadillo de
pimientos del piquillo.
Bonito en Cartuja de la Marquesa de Parabere.
La
Marquesa de Parabere fue el pseudónimo de la
cocinera y escritora gastronómica
vasca doña María Mestayer de Echagüe
(1877-1949). Era hija del
cónsul francés en
España. Durante su vida abre dos restaurantes
que tiene que cerrar debido a las crisis económicas tras la
Guerra civil española. El primer libro que
publica es 'Confitería y repostería', en 1930. El libro que le dio la
fama fue 'La cocina completa' un extenso
libro de cocina, publicado en 1933. Ambos
libros fueron publicados en la editorial
Espasa-Calpe y constituyen la denominada
'Enciclopedia Culinaria' de la Marquesa de Parabere. Ambos libros poseen un
espíritu fuertemente pedagógico.
La receta que ven a continuación está extraída de su libro 'La cocina completa', pero empleando nuestro lenguaje, no el que empleaba ella a la hora de escribir sus libros. Recomendamos que adquieran este libro para conocer las recetas culinarias del siglo XIX y XX en España y Francia.
Ingredientes para 6 personas: 1 Kg y cuarto de bonito del sur; 500 g de acederas; 150g de zanahorias naranjas; 125 g de lonjas de tocino; 6 cogollos de lechugas; 4 anchoas en conserva de aceite vegetal; 1 diente de ajo; 2 cebollas blancas creciditas; 1 cucharada sopera de fécula de patata; 3 dL (300 mL) de vino blanco seco; 1/2 litro de caldo de pescado; 1 hoja de laurel y 1 ramita de tomillo; y, algo de sal y de pimienta 'recién molida'.
Elaboración.
Quitar las hojas verdes de las lechugas, recortar su troncho a cada una, lavar las lechugas recortadas con agua fría. Sumergir las lechugas recortadas en agua hirviendo, y cocerlas a fuego lento durante 20 minutos; retirarlas y sumergirlas en agua fría; apretarlas con las manos con intención de alargarlas y escurrirlas, salpimentarlas y reservar en una fuente.
Arrancar los tallos de la acederas, hoja por hoja, y lavar éstas con agua fría; escurrirlas apretándolas con la mano, y reservarlas.
Partir el bonito en una rodaja de de 3 cm de grueso, lavarla, escaldarla durante 1 minuto en agua hirviendo, retirarla y secarla; mechar el lomo de bonito con algo de tocino y las anchoas, todo cortado en tiras.
Poner en una cacerola adecuada las lonjas de tocino, encima las cebollas peladas y cortadas a trozos y las zanahorias a rodajas; colocar encima el lomo de bonito mechado y alrededor las 6 lechugas; salpimentar; añadir el diente de ajo y el ramito de hierbas aromáticas; y sobre fuego, someter a cocción lenta durante 10 minutos, dándole 2 veces la vuelta al bonito; colocar encima del lomo de bonito mechado las hojas de acederas amontonadas y salpimentadas.
Cuando las cebollas y las zanahorias empiecen a dorarse, agregar el vino y dejar cocer hasta que se consuma o reduzca casi por completo; agregar 1/2 litro de caldo de pescado, sin que las hojas de acederas queden cubiertas por el líquido; remover las acederas con mucha precaución para que no se mezclen con las lechugas. Tapar la cacerola, y dejar cocer a fuego lento. Una vez todo bien cocido, retirar la cacerola del fuego.
En una fuente de servir ovalada, colocar las hojas de acedera formando un montón en un extremo, en el centro el lomo de bonito mechado, en el otro extremo las rodajas de zanahorias, y en ambos costados las lechugas. Mantener en sitio caliente para que no se enfríe (por ejemplo, encima de una cazuela con agua hirviendo a fuego lento).
Pasar todo lo que quede en la cacerola por el colador chino, desgrasar y hervir lo pasado; agregar la fécula de patata desleída en 1 cucharada sopera de agua fría, y remover hasta ligar esta salsa. Verter esta salsa por encima del bonito y servir todo caliente.
Ingredientes: 1 bonito del sur fresco y salvaje de buen tamaño; y sal marina gruesa.
Elaboración.
Cada
especie de pescado, y en función de su
tamaño, lleva implícito un tiempo determinado para
salar. Lo primero que hay que hacer es limpiar el
pescado de
vísceras y abrir el
pescado 'a la espalda'. Lavar, escurrir, secar y prensar en un
recipiente adecuado con un buen peso por encima durante veinticuatro horas.
Posteriormente, se coloca el pescado en un
recipiente adecuado y se cubre con sal gorda.
Si el pescado es muy grande, conviene hacer
unos cortes para que la sal
penetre
mejor. Retirar el pescado del recipiente,
enjuagarle la sal bajo un chorro de
agua fría y ponerlo a secar
(en muchos sitios se les ponen unas cañitas
transversales afiladas en sus extremos para sujetar el
pescado extendido sin que se doble).
Se cuelga al aire durante el día, por ejemplo, en la terraza sin que le dé el
sol, y se guarda por la noche en el
interior de la casa para protegerlo de las picaduras de los insectos; o bien, se
colocan en el interior de una carnera como la que ven en la foto de la derecha.
Se continua el proceso hasta que estén hechos a nuestro gusto. El secado
dependerá del grosor y las condiciones climatológicas, siendo muy
preferible un clima seco. Antes de que esté completamente seco, se puede untar
con un majado en mortero hecho a base de
aceite de oliva,
ajo pelado,
pimentón rojo y algo de
vinagre.
Se deja secar hasta que se convierta en un
salazón,
seco pero jugosito. Esta receta de bonito en
salazón artesanal, es muy corriente en las localidades del
Golfo de Cádiz. En
Punta
Umbría se preparan cerrados y sin cabeza; en la
Región de Murcia se preparan cerrados con cabeza, y en la
Costa
Blanca se abren a la espalda con cabeza. Se suele servir cortado en
rodajitas, y si, con el tiempo, se va poniendo duro se sumerge cortado en
rodajas en aceite de oliva.
Fin.